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El consejero catalán de Justicia descarta una consulta sin acuerdo

El consejero de Justicia apela a no ir "acelerados" en el proceso

Esquerra recuerda que Mas se comprometió a hacer el referéndum "sí o sí"

El consejero de Justicia, Germà Gordó.
El consejero de Justicia, Germà Gordó.

La solemne promesa de Artur Mas al principio de esta legislatura de que la consulta sobre la independencia de Cataluña se celebraría “sí o sí” se tambalea cada vez con mayor intensidad. El núcleo duro de su Gobierno comienza a tener serias dudas de que el referéndum que defienden Convergència i Unió pueda celebrarse esta legislatura, y concretamente en 2014 como reza su pacto con Esquerra Republicana. Si hasta ahora había sido Unió Democràtica, el socio minoritario de CiU, quien había cuestionado esta posiblidad, ayer hizo lo propio el consejero de Justicia catalán, de la máxima confianza de Artur Mas. Germà Gordó aseguró que dicha consulta solo se podrá llevar a cabo si hay un acuerdo con el Gobierno de Mariano Rajoy.

Gordó afirmó en una conferencia en el Foro Europa que no ve posible una consulta de independencia sin un acuerdo previo con el Gobierno central y ha apeló a no ir “acelerados” en el proceso. El consejero recordó que el pacto de legislatura entre CiU y ERC permite modificar el calendario para la consulta, fijado inicialmente para el año próximo, si así lo recomienda el contexto económico, político y social, y siempre que estén de acuerdo ambas formaciones.

Artur Mas ya descartó el pasado fin de semana que la independencia de Cataluña se pueda declarar de forma unilateral por parte del Parlamento catalán. Lo que hasta ahora no había dicho nadie del entorno del presidente catalán es que la consulta pueda posponerse por falta de acuerdo con el Gobierno central, algo más que posible teniendo en cuenta que el Ejecutivo de Mariano Rajoy está dispuesto a impugnar cualquier fórmula que lleve a la consulta. La tesis de Mas es que la votación pueda celebrarse amparándose si hace falta en la ley catalana de consultas, algo que no genera consenso en el seno de CiU. Unió insiste en que debe haber diálogo con el Gobierno central y ayer su líder, Josep Antoni Duran Lleida, se felicitó por el hecho de que Artur Mas haya descartado por completo la vía de la declaración unilateral, la misma que permitió a Kosovo el acceso a la independencia y que en ocasiones es reivindicada como válida por sectores independentistas.

García-Margallo y Mas mantienen un breve encuentro en Barcelona

Duran recordó que “Kosovo venía de una guerra y tenía a Estados Unidos de padrino” para justificar que fue un caso distinto al de Cataluña. Asimismo, Duran respondió a las reiteradas críticas que regularmente le dirige Esquerra Republicana por entorpecer el proceso soberanista. Aseguró que quienes lo obstaculizan son los republicanos con sus reparos a apoyar al Gobierno de CiU en asuntos como los Presupuestos de la Generalitat.

Las voces que van proliferando en CiU a favor de no sacralizar la fecha de la consulta y de vincularla a un acuerdo con el Gobierno no gustan nada en Esquerra Republicana. Su portavoz, Anna Simó, aseguró ayer que supeditar la consulta al acuerdo con el Estado es “un ataque al sentido común”.

Simó defendió que la prioridad debe seguir siendo que se celebre una consulta de autodeterminación y avisó de que con el “escenario actual” hay que pensar en adelantarla y no en retrasarla, e insistió en que también vería “legítima” una declaración unilateral de independencia por parte del Parlamento catalán.

Los gestos de Mas para evitar el enfrentamiento tuvieron ayer un nuevo episodio con la reunión que el ministro de Exteriores José Manuel García-Margallo mantuvo en Barcelonacon el consejero de Presidencia catalán, Francesc Homs. Ambos intercambiaron información respecto a las leyes de acción exterior que promueven ambos. Tras el encuentro, Margallo saludó brevemente a Artur Mas en los pasillos del Palau de la Generalitat, con el que ya había quedado con discreción la noche anterior.

Los socialistas catalanes sí celebran el progresivo viraje de dirigentes de CiU hacia posiciones menos rupturistas. Pendientes de que Mas concrete su oferta para que el PSC pueda entrar a formar parte del Gobierno algún día, los socialistas dejan claro que no hay acuerdo posible mientras el presidente catalán no renuncie a la consulta si esta no es acordada con el Gobierno central. “El camino no es Kosovo. El camino es Escocia”, sentenció ayer el portavoz del PSC, Jaume Collboni.

Gordó niega que haya guerra sucia

Consultado Gordó sobre si cree que hay una guerra sucia orquestada por el Estado para frenar el proceso soberanista en Cataluña, Gordó ha mantenido que, como punto de partida, un consejero debería creer que no existe, pero, ha añadido, "yo también tengo los pies en el suelo". En esa línea, ha precisado: "No hay ninguna prueba (de esa guerra sucia), pero sí muchos indicios".

Por otro lado el consejero se ha referido a la dimisión del Fiscal Superior de Justicia de Cataluña, Martín Rodríguez Sol, por defender una consulta legal, y ha afirmado que sus declaraciones demuestran que "conoce la realidad catalana, sabe que la consulta debe hacerse" y que es "posible" jurídicamente.

Además se le ha preguntado por la corrupción y sobre si cree que es suficiente la decisión de Oriol Pujol de delegar sus funciones a raíz de su imputación, ante lo que Gordó ha defendido que los partidos e instituciones catalanas están "haciendo lo necesario", como lo demuestra la "exitosa" cumbre convocada por el presidente catalán, Artur Mas. Para Gordó, sin embargo, las medidas adoptadas contra la corrupción "seguramente han llegado un poco tarde" y, "desde la autocrítica", ha apostado por extenderlas al resto de la sociedad.