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Una visitante rompe una de las vasijas de Ai Weiwei expuestas en Sevilla

La mujer, de avanzada edad, tropezó con una de las piezas tras sufrir un mareo

La instalación 'Ghost gu coming down the mountain', de Ai Weiwei. Ampliar foto
La instalación 'Ghost gu coming down the mountain', de Ai Weiwei.

La instalación Ghost gu coming down the mountain del artista disidente chino Ai Weiwei se ha quedado incompleta. Una mujer, de avanzada edad y que ayer visitaba la exposición retrospectiva del creador en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) en Sevilla, rompió uno de los 96 jarrones de porcelana que conformaban la obra al tropezar con una de las piezas debido a un mareo. Según ha anunciado el consejero de Cultura y Deporte, Luciano Alonso, el seguro de la muestra asumirá el coste de la reparación del jarrón.

Ubicada en uno de los salones del antiguo Monasterio de la Cartuja, la instalación fue realizada por Ai Weiwei en 2005 y es propiedad de la Faurschou Foundation de Copenhague (Dinamarca), que la cedió para que se exhibiera en la capital hispalense. Estos jarrones de porcelana se muestran conformando ocho filas, con una docena de ellos en cada una, perfectamente alineados, de modo que los visitantes transitan alrededor del rectángulo que conforman estas piezas.

El director del centro cultural, José Antonio Álvarez Reyes, y los responsables de la muestra han mantenido esta mañana una reunión, tras ponerse en contacto con la fundación danesa. A través de un comunicado, el CAAC ha señalado que, tras ocurrir el incidente, el centro tomó las medidas oportunas para preservar la obra e informó tanto al prestador como al artista de esta situación. "En estos momentos, se están elaborando los informes técnicos y científicos preceptivos para solventar los efectos del incidente", se señala en el escrito.

Desde que se produjo el hecho, la sala donde se encuentra la obra ha sido cerrada al público. Desde el CAAC explican que se trata de un "accidente fortuido" y recuerdan que desde su inauguración el pasado mes de febrero, por la exposición Resistencia y tradición han pasado miles de niños y "nunca había ocurrido nada".