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Aguayo agita al PSOE al señalar a Viera y Fernández en el caso de los ERE

Los socialistas dicen que “de momento” la responsabilidad está en Guerrero

Griñán asegura que la opinión de su consejera es "personal"

Martínez Aguayo, en el Parlamento. Ampliar foto
Martínez Aguayo, en el Parlamento.

Desde que el caso de los ERE cobró dimensión regional en febrero de 2011, los socialistas siempre ha dicho que la máxima responsabilidad política del fraude está en la dirección general de Trabajo que ocupó durante diez años Francisco Javier Guerrero, el principal imputado actualmente en prisión.

Pero ayer, la consejera de Hacienda y Administración Pública, Carmen Martínez Aguayo, dijo ante las cámaras de Canal Sur Televisión que “hay una responsabilidad in vigilando que atañe a los consejeros, efectivamente”, en referencia a José Antonio Viera y Antonio Fernández. Ambos, añadió, “tienen responsabilidad política, sin duda, porque son los responsables de esa consejería durante ese tiempo”.

El propio presidente de la Junta, José Antonio Griñán, ciñó esas afirmaciones a una declaración a “título personal” de Martínez Aguayo y que no reflejaban la opinión del Gobierno.

Las declaraciones de Aguayo a la televisión pública andaluza cimbrearon al Ejecutivo y al PSOE, porque 48 horas antes Griñán, había evitado en su comparecencia en el pleno del Parlamento sobre los ERE señalar con el dedo a ningún consejero. Es más, el socialista aseguró que las responsabilidades políticas “llegarán cuando tengan que llegar, pero en función de la razón y no del interés partidario”.

Desde el Gobierno y desde el PSOE de Andalucía se puso de inmediato un cortafuegos para desligarse de lo dicho por la consejera de Hacienda. “Es una opinión personal de Carmen Martínez Aguayo, no del Gobierno andaluz”, dijeron varias fuentes.

Lo que algunos consideraron una desautorización también vino del lado del PSOE andaluz que afirmó que no había variado la tesis política que defendió en la comisión de investigación de los ERE en el Parlamento, según la cual Guerrero era el máximo responsable del fraude continuado de ayudas sociolaborales pagadas con dinero público. El secretario de Organización socialista, Juan Cornejo, dijo que esa era la posición “en estos momentos” y que “si se producen modificaciones o avances en la investigación y se tuviesen que adoptar nuevas responsabilidades el PSOE andaluz así lo haría”.

El nerviosismo que se instaló en el PSOE por las afirmaciones de la consejera vino sobre todo porque Martínez Aguayo no es un miembro más del Gobierno. Se la considera como una persona del círculo de confianza del presidente, del que fue viceconsejera cuando Griñán ocupó la Consejería de Economía y Hacienda. Y Aguayo se ha puesto de parapeto de Griñán cuando repite una y otra vez que no le pasó al entonces consejero ninguno de los 15 informes de la Intervención General advirtiendo contra el procedimiento administrativo seguido para dar las ayudas, porque no se detectó menoscabo de dinero público.

Algunos barruntaron un cambio estratégico en la línea mantenida hasta ahora por el PSOE o una consigna para variar de opinión. Fuentes del PSOE negaron de manera enfática que Aguayo hubiera actuado de avanzadilla. El análisis del PSOE es que la nueva línea de investigación de la juez Alaya, centrada en los comisionistas que se lucraron con el dinero de los ERE, no aporta “novedad” respecto a la posición de los socialistas de que Guerrero es el máximo responsable.

Dirigentes del PSOE también vaticinaron que si el tiro de las responsabilidades se elevaba, la tensión interna subiría varios grados. Viera, que es el único de los exconsejeros que ocupa un cargo público (es diputado en el Congreso) y no está imputado, podría defenderse alegando que él no recibió ninguno de los informes de Intervención porque ya no ocupaba el cargo, mientras que la consejería que dirigía Griñán los recibió todos. No será el caso. Viera dijo a Efe que “se da por satisfecho” con la posición oficial manifestada por su partido.