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El CEU desvía la polémica a un foro sobre la Doctrina Social de la Iglesia

Una profesora dijo en clase que las mujeres maltratadas no deben separarse

Fachada de la Universidad Cardenal Herrera-CEU en Moncada (Valencia).
Fachada de la Universidad Cardenal Herrera-CEU en Moncada (Valencia).

Las redes sociales ardían este miércoles de comentarios y críticas a la clase que impartió el pasado martes la profesora Gloria Casanova de Doctrina Social de la Iglesia en la carrera de Periodismo de la Universidad Cardenal Herrera-CEU. Tanto que el propio centro privado de Montcada salió al paso de la polémica generada por afirmaciones, según varios alumnos, del tipo “las mujeres maltratadas no deben separarse porque eso es amor”, o “el aborto en el caso de violación no es tolerable porque dentro de lo terrible de la violación sacas algo bueno, que es un hijo, un don de Dios”. Y remitió una declaración en la que concluye que “el debate suscitado anima a la Universidad a impulsar un foro universitario donde conocer y reflexionar sobre la Doctrina Social de la Iglesia”.

El propio Facebook del centro se llenó de reacciones a las palabras de esta profesora que da clases también en la Universidad Católica de Valencia y pertenece a su Observatorio de Bioética. En su declaración, la Cardenal Herrera asegura que “fomenta el debate plural y la reflexión entre alumnos y profesores y acoge todas las opiniones que se expresan desde el respeto al ideario del centro”. Y añade que “la atención y escucha a los estudiantes es una prioridad para esta Universidad (que ofrece numerosos canales donde debatir propuestas y plantear ideas y opiniones), al igual que cultivar el espíritu crítico de los alumnos y fomentar sus reflexiones”.

La polémica ha caído como un jarro de agua helada en un centro de pensamiento católico que pretende abrir una nueva etapa más moderada, alejada de los planteamientos más conservadores de la Iglesia española y distanciándose así de la ultraconservadora Universidad Católica de Valencia, del Arzobispado.

La Cardenal Herrera está recabando testimonios entre los alumnos sobre la clase de Casanova. Varios alumnos manifestaron el martes a este periódico su estupor por las opiniones vertidas. Otros alumnos matizaban ayer su posición ante la polémica generada y el temor a posibles represalias académicas. La asignatura es obligatoria hasta tercero de Periodismo. La profesora declinó este miércoles de nuevo dar su visión de los hechos a este diario.

Sí respondió a la polémica la consejera de Educación, María José Català: “Entiendo que no dejan de ser opiniones de una persona dentro de su libertad de cátedra”, “Evidentemente”, apostilló la consejera, dijo no compartir algunas afirmaciones, pero respeta “mucho la libertad de cátedra”.

El vicesecretario de Educación del PSPV, Miguel Soler, instó al rectorado de esta universidad para que indique a esta profesora que no utilice sus clases para atacar a las personas en función de su orientación sexual y otras cuestiones que alteran las normas básicas de convivencia” ya que “una cosa es la libertad de cátedra, y otra determinas líneas de respecto a derechos universales que no se deben cruzar”.

El diputado de Comprimís Fran Ferri registró en las Cortes valencianas una pregunta al Consell sobre el asunto. “El Consell tiene la obligación de velar para que no se atente contra los derechos de los alumnos aunque se trate de universidades privadas, más aún cuando se trata de universidades que han contado con el apoyo del gobierno del PP”, dijo.

La diputada de EU Esther López enmarcó las afirmaciones de la profesora en un “discurso integrista, ofensivo, homófobo y patriarcal”. La calificó de “execrables” que “retrotraen a la Edad Media”, además de “muy peligrosas al cuestionar el camino recorrido en materia de igualdad”.