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Galán ve una “probabilidad razonable” de resolver de una vez el déficit eléctrico

La compañía eleva su inversión hasta 2014 a un total de 12.300 millones

Galán se dirige a los asistentes a la Junta General de Accionistas en Bilbao.
Galán se dirige a los asistentes a la Junta General de Accionistas en Bilbao.

Iberdrola invertirá en el trienio 2012-2014 un total de 12.300 millones de euros, en proyectos enfocados especialmente a los negocios de redes y renovables, en España, Reino Unido, que será el principal destinatario; EE UU, Brasil y México, según ha incidido el presidente de la eléctrica, Ignacio Sánchez Galán, en su intervención ante la Junta General de Accionistas, celebrada en Bilbao. La cifra es algo superior a la que el propio Galán indicó el pasado octubre en Londres cuando avanzó el plan estratégico de la empresa para ese periodo. Entonces situó la cifra en los 10.500 millones.

En torno a la regulación del sector, ha considerado que el decreto ley que el Gobierno aprobó en febrero pasado —la quinta reforma eléctrica en un año— "da una probabilidad razonable, como no ha existido nunca en el pasado", de resolver el déficit de tarifa —la deuda de los consumidores por la diferencia entre costes y precios de la luz regulados, que se acerca a los 29.000 millones de euros—. Además "establece las bases para contar con un sistema de regulación estable, transparente y predecible". Y ello aunque el recorte de las primas a las renovables le va a costar a la eléctrica más de 100 millones, especialmente en el negocio eólico.

Galán ha vuelto a tener palabras de respaldo a las reformas estructurales puestas en marcha por el Gobierno de Mariano Rajoy y que considera que "están empezando a dar sus frutos". Por ello, aprecia señales de recuperación en la economía nacional y que España está recuperando credibilidad y confianza en los mercados financieros. "España comienza a recuperar su atractivo como destino de inversión", ha mantenido el responsable del grupo, aunque 2013 será todavía un año de "transición hacia la recuperación". Confía en que esas reformas tengan un impacto positivo sobre el empleo a partir de la segunda mitad de 2014, y con más énfasis en los años siguientes.

Galán ha destacado que la firma ha mantenido sus resultados y el dividendo al accionista desde hace cinco años, a pesar de la crisis —"una de las pocas compañías del sector en Europa" que ha podido hacerlo, ha destacado—, y espera repetirlos este año y los próximos. El presidente ha repasado los resultados del grupo, ya conocidos, que logró el año pasado un beneficio neto de 2.840,7 millones de euros, un 1,3% más que en 2011.

Garoña es "una central eficiente y segura, en perfectas condiciones de seguir funcionando"

Este comportamiento se debe a la buena evolución de su presencia internacional —los negocios en el exterior ya representan un 70% del total—, cuyo beneficio neto ha mejorado un 35% hasta alcanzar los 1.979 millones. Tras reducir la deuda en 1.400 millones, la eléctrica se ha marcado que esa rebaja se sitúe en 2014 en 6.000 millones, hasta dejar el global situado en los 26.000 millones. En ese marco se sitúa el plan, ya adelantado, de desprenderse de activos por 2.000 millones en los negocios y países no estratégicos para el grupo.

Iberdrola seguirá su política de dividendo flexible: habrá una remunerción de 0,305 euros por acción, pagables entre enero y julio y otra parte en un nuevo programa de dividendo flexible. Esta política se acompañará de una reducción de capital del 2,4%, a través de la autocartera (1,4%) y la recompra de acciones propias (1%). Esta política, según Galán, permitirá a los accionistas conseguir una rentabilidad neta de la acción de Iberdrola superior al 8%.

La firma es socio al 50% con Endesa en Nuclenor, la empresa propietaria de la nuclear de Garoña. Galán ha apuntado, en respuesta a avrios accionistas, que no le parece "razonable" que por los nuevos impuestos que gravan la energía nuclear la central burgalesa sea "inviable". A su entender, Garoña es "una central eficiente y segura, en perfectas condiciones de seguir funcionando, pero hay una serie de nuevos impuestos sobre la producción eléctrica unida a las inversiones que había que realizar que hacen que económicamente sea inviable su continuidad".