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Agustí Vehí, revelación de la novela negra en catalán

Pasó en un tiempo récord, un par o tres de años, se ser un autor emergente a uno consolidado

El escritor Agustí Vehí.
El escritor Agustí Vehí.

Esperábamos la buena noticia de un nuevo libro suyo y nos encontramos con el terrible anuncio de su muerte, víctima de un cáncer, en la madrugada del miércoles. Agustí Vehí (Figueres, 1958) pasó en un tiempo récord, un par o tres de años, se ser un autor emergente a uno consolidado. Muchos lo descubrimos en la antología Crims.cat (Alrevés, 2010), de Àlex Martín Escribà y Sebastià Benassar. Su relato Qualsevol nit, a Figueres, pot sortir el sol (un homenaje total a Sisa). Intensamente negro, pero sin apenas violencia y ni un solo muerto, narra las peripecias de un agente de la Guardia Urbana que patrulla por Figueres en una noche de tramontana gélida. Sorprendente y renovador.

¿Quién diablos era este autor? Pronto lo supimos. Ese mismo año había publicado en catalán en una editorial de Perpiñán Ginesta pels morts. Un blues empordanés. ¿Dónde estaban las editoriales catalanas? A partir de un crimen real, un triple asesinato en Darnius, Vehí creaba una historia de extraña intensidad y humor. El humor es una de las características de su obra, que ahora nos parece breve. El humor, unos personajes muy sólidos, tramas muy bien construidas y la presencia frecuente de la Guerra Civil y la posguerra son otros rasgos de su literatura. Antes, Vehí había publicado Abans del silenci (2009), con la que ganó el Premio Ferran Canyameres.

Quienes le conocieron hablan de su sabiduría, de su honestidad y de su amabilidad indestructible. Vehí era doctor en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona e impartía clases en la Escuela de Prevención y Seguridad Integral, que combinaba con su trabajo de subinspector de la Guardia Urbana de Figueres. Es autor de diversos libros de historia y de investigación.

Con Quan la nit mata al dia, Agustí Vehí ganó en 2011 el cuarto Premio Crims de Tinta, dotado con 5.000 euros y patrocinado por el Departamento de Interior y la editorial La Magrana. Ahí no se equivocaron. En esta ocasión, mezcla con gran habilidad historia y género negro. Sucede en Figueres en 1958. Para espanto de las autoridades, aparece muerto en su cama medio desnudo el delegado de la Falange en Figueres. Alguien le ha clavado en el cráneo una pesada cruz de madera y metal y le han atado un cinturón al cuello. El comisario teme las repercusiones del caso y llama a Madrid para pedir instrucciones. Silencio, le ordenan.

Vehí recrea en esta novela el ambiente opresivo de la época. El enfrentamiento de dos inspectores, Iríbar, de la Brigada de Investigación, que llegó a Figueres con las tropas nacionales, interesado en resolver el caso, y Lopera, de la Brigada Político Social, que ve rojos y catalanistas por todas partes. Y, en medio, la historia de amor entre Iríbar y una republicana, que perdió a toda su familia durante la guerra.

Vehí era uno de los nuevos autores que escribía género negro sin complejos. En Quan la nit mata al dia utilizó indistintamente el catalán y el castellano, según la lengua de los personajes.

Torn de nit (2012), su última novela publicada, es una especie de continuación del relato entrañable Qualsevol nit, a Figueres, pot sortir el sol, en la que con una estructura original, sin sangre ni violencia, explica la vida, la noche, las costumbres, de una ciudad pequeña y vital como Figueres.

Debería haber tenido más tiempo para escribir.