Mercedes Alaya regresa al juzgado del caso de los ERE tras seis meses de baja

Tres magistrados instruyen ahora las cuatro “macrocausas” por corrupción

La juez Mercedes Alaya, saliendo hoy de los juzgados de Sevilla.
La juez Mercedes Alaya, saliendo hoy de los juzgados de Sevilla.J. ROJAS

Se acabaron los rumores. La juez Mercedes Alaya, instructora del caso de los ERE, ha regresado a su juzgado como titular después de casi seis meses de baja e incontables anuncios fallidos sobre su incorporación laboral. De este modo, el mayor caso de corrupción que se investiga en Andalucía, con más de 60 imputados, pisará el acelerador procesal ya que el Juzgado 6 de Instrucción de Sevilla cuenta desde ahora con tres magistrados. Las quejas de la Fiscalía Anticorrupción y las defensas de los cuatro causas instruidas en el juzgado han sido constantes este invierno por los retrasos acumulados.

Alaya ha regresado tras sufrir desde el pasado septiembre neuralgia del trigémino, una dolorosa enfermedad que le ha provocado graves cefaleas. En su primera toma de contacto con el juzgado, la magistrada presentaba un aspecto más delgado y un tono de piel más claro del habitual. A su salida, a las 15.35, la Guardia Civil escoltó su salida hasta que un taxi la recogió.

“Ha vuelto muy fuerte, con muchas ganas de retomar los asuntos. Ella asumirá los casos importantes”, han pronosticado fuentes judiciales. El pasado otoño la juez renovó las bajas cada mes, luego cada 20 días, y recientemente cada 15 días a medida que mejoraba su estado de salud. Su regreso supone el principal refuerzo para aliviar el atasco que sufrían los casos después de los nombramientos de una nueva secretaria y varios funcionarios en el juzgado. De momento, todos los refuerzos (de jueces, secretarios y funcionarios) se mantendrán “hasta que el juzgado se normalice”, aclararon dichas fuentes.

La incógnita que queda por despejar es el reparto de casos. No es una cuestión baladí. Alaya comparte juzgado con su sustituta Ana Rosa Curra, que ahora instruye el caso de los ERE, y el juez de refuerzo Rogelio Reyes, que instruye el caso por la anterior gestión del Betis. Ahora bien, la causa de los ERE no es una instrucción cualquiera. Y Alaya, dado su conocimiento de los casos y su fuerte personalidad, decidirá en gran medida aunque con el acuerdo de los otros dos magistrados, de qué modo se reparten los asuntos y así elevar una propuesta a la sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia (TSJA).

Si Curra se incorporó como juez sustituta a principios de año, Reyes se sumó al juzgado a finales de enero. Ambos están adscritos al juzgado por un periodo inicial de seis meses. Su futuro está en manos del presidente del TSJA, Lorenzo del Río, que verá cómo evoluciona la instrucción de las cuatro “macrocausas delicadas y amplias”, según sus palabras, para decidir si sobran magistrados o no para paliar los retrasos acumulados. La instrucción de los ERE ha avanzado durante la baja de Alaya, pero a un ritmo muy leve, ya que la complejidad de esta causa, que acumula 26.000 páginas de sumario y otros 200.000 folios de anexos, es muy alta.

Mientras se producía el atasco judicial, la investigación policial avanzaba con paso seguro. Especialmente en la rama que busca identificar a los “verdaderos beneficiarios” del fondo para empresas en crisis. Esta vertiente está bajo secreto de sumario desde el pasado noviembre, pero ayer la juez Ana Rosa Curra volvió a prorrogar dicho secreto con un matiz importante: la magistrada pidió a la Guardia Civil que concluya esta parte de la investigación “con la máxima celeridad posible”, ha informado Europa Press. La única excepción al sigilo de estas pesquisas fue la detención del supuesto testaferro Juan Francisco Algarín, que desde entonces permanece en prisión provisional.

Con la vuelta de Alaya, el impulso de los tres magistrados puede ofrecer respuestas inmediatas a unas causas cuyos retrasos han corroborado las quejas sobre la lentitud de la justicia. Por un lado la investigación sobre la gestión de Manuel Ruiz de Lopera del Betis está próxima a concluir tras cuatro años de instrucción en los que el paquete mayoritario de acciones ha sido gestionado por la administración judicial del club. El caso que investiga la venta de suelos de Mercasevilla tiene pendiente resolver sus últimas declaraciones judiciales. La causa por delito fiscal está más empantanada.

Sin embargo, la dimensión del caso de los ERE, que atañe a la gestión de cinco consejerías del Gobierno andaluz durante una década, tiene tantas variables que representa un esfuerzo titánico y que se puede eternizar. “Si no lo rematamos nosotros, lo harán nuestros hijos”, confiaban fuentes de la investigación.

Sobre la firma

Javier Martín-Arroyo

Es redactor especializado en temas sociales (medio ambiente, educación y sanidad). Comenzó en EL PAÍS en 2006 como corresponsal en Marbella y Granada, y más tarde en Sevilla cubrió información de tribunales. Antes trabajó en Cadena Ser y en la promoción cinematográfica. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla y máster de EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción