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OPINIÓN

Negligencia y manipulación

"Los técnicos advirtieron de un peligro inminente, de que eran necesarias e imprescindibles medidas de seguridad"

Negligencia y manipulación, a partes iguales no, pero eso es lo que ha habido en el tema del hundimiento del suelo de una de las aulas del colegio Hispanidad. Podía haber pasado mucho más, podía haber pasado y de hecho no sabemos el porqué no paso, y el alcalde de Santa Pola lo sabía, sabía que podía pasar.

M. Zaragoza lo sabía desde el año 2010; se lo dijo un informe técnico que revisó el edificio del citado colegio. Los técnicos le advirtieron de un peligro inminente, de que eran necesarias e imprescindibles medidas de seguridad, y el alcalde que hizo: se lo guardó y no hizo nada, espero dos largos años a que el suelo de Hispanidad se hundiera y cayeran niños y profesora dentro, y entonces y sin remedio se ha movido. Parece mentira, pero no lo es, es completamente cierto todo lo dicho. Puso en peligro, a sabiendas la vida de niños y profesores, y al final paso lo que pasó.

Existía además un señor, cargo de confianza encubierto del señor alcalde, que se dedicaba casi al mantenimiento de los colegios de la localidad, y también se dedica dos años después y ahora como funcionario de carrera de la Corporación (en dos años ha pasado de ser una persona de confianza del PP a ser funcionario del Ayuntamiento) a la misma labor. Tampoco él, por lo visto, consideró relevante un informe que decía que el colegio corría peligro inminente y que había que ejecutar en 20 días medidas de seguridad. Había que ejecutarlas en 20 días y no se hizo nada en dos años y pico, bueno no se hizo nada nunca, en ningún momento.

Desde el primer momento no era creíble que, por arte de magia y sin dar ningún aviso, se abriera el suelo y se comiera a los niños, un día cualquiera y sin pasar nada. Sin embargo, el alcalde juraba y perjuraba que era así, que no era previsible y que no se pudo evitar, era mentira y lo sabía cuando lo decía.

Desde el primer momento le solicitamos una inspección técnica que, por una filtración, todos, no solo los políticos sino también los padres y la gente de la calle sabíamos que existía. Y desde el primer momento la callada por respuesta, se nos dio lo que no pedíamos, eso sí, pero la inspección no. Cuando se ha visto acorralado por todos, tampoco ha facilitado el informe. ¿Cuándo lo ha hecho? Cuando ha tenido un conejo para sacar de la chistera, y ha sido el anuncio de que la consejera construirá un nuevo colegio reemplazando al antiguo.

Un golpe de efecto muy bueno, eso sí, una gran manipulación, muchas mentiras durante un mes y medio, una negligencia tan grande que pudo haber supuesto, no hay más que leer el informe de los técnicos, lesiones graves o quizá muerte para escolares y profesores; pero que todo el mundo debe olvidar y obviar por que la consejera ha dicho que construirá un colegio nuevo. Y además, Zaragoza se va de rositas de nuevo tanto si se construye el colegio como si no, él sale limpito como una patena; me explico: ahora todo se olvida por que hay una promesa de construcción del colegio, pueden pasar dos cosas, que se construya y Zaragoza quede encima como un héroe, o que no se construya y la culpa tampoco será suya, será la consejera la que tendrá la culpa y el Ayuntamiento no podrá hacer nada.

Este hombre ha hecho de la manipulación su principal herramienta de trabajo, y así nos ha ido, ¿se lo vamos a consentir? Pues no, esta vez no, ni nosotros ni los padres tampoco, estoy segura.

María Lafuente García es concejal socialista en el Ayuntamiento de Santa Pola