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El aval del Consell al Valencia ya cuesta 4,8 millones

El Consell abona los intereses y sigue negociando el crédito de Bankia

La Generalitat valenciana ha pagado ya los 4,8 millones de los intereses de 2012 de una deuda de 81 millones de la Fundación del Valencia CF con Bankia. Es la condición impuesta por la entidad bancaria para refinanciar la deuda, a la que debe hacer frente el Gobierno presidido por Alberto Fabra debido al aval de su predecesor en el cargo, Francisco Camps. Este, antes de dejar el Consell en julio de 2011, protegió, a través del Instituto Valenciano de Finanzas, hasta 118 millones de los débitos de algunos clubes valencianos de fútbol: 86 del Valencia, 18 del Hércules y 14 del Elche.

La Generalitat pasa así a ser de forma efectiva la dueña del Valencia, con el 70% de las acciones de la entidad de Mestalla, cuyo presidente, Manuel Llorente, cobra 340.000 euros anuales. Este llevó a cabo una ampliación de capital en 2009 por valor de 92 millones. Los socios solo suscribieron 18; del resto se encargó al Fundación del club con un crédito de 75 que, con los intereses, ha llegado a 86. Este es el dinero que ahora pagarán todos los valencianos. A pesar de que el Consell, ante la falta de fondos públicos, haya tenido que recurrir al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) y poner en marcha numerosos recortes: impagos a las farmacias, a las personas dependientes y a los hospitales de gestión privada, entre otros muchos. Pero Bankia ya ha cobrado sus intereses del 6%.

El club debe 387 millones, además de los 86 que adeuda a la entidad

Sin contar con esos 86 millones de los que se hace cargo la Generalitat, la deuda del Valencia asciende a 387 millones, a pesar de haber vendido a sus mejores jugadores en los últimos años: Villa, Silva, Mata, Pablo, Joaquín, Isco y Jordi Alba. Es la herencia del expresidente Juan Soler, un promotor inmobiliario que disparó el déficit hasta 70 millones por temporada. El club llegó a deber 550 millones.

El vicepresidente del Consell, José Ciscar, ya mostró su contrariedad en una comparecencia por el asunto: “No es de nuestro gusto, pero vamos a hacerle frente”, reconoció cuando la Generalitat pasó a ser la máxima accionista de la entidad al ejecutar la contragarantía para hacer uso de esas acciones “en defensa de los intereses del patrimonio de la Generalitat”.

El vicepresidente dijo que el Consell defendería el valor de las acciones como patrimonio de la Generalitat. Pero al Gobierno valenciano, que ha tenido que desembolsar 4,8 millones el mismo día en que sus impagos han dejado en el aire la atención de 400 niños con autismo, se le abren otros frentes con los 118 millones que debe costear por su filantrópica protección. Además, en el caso del Valencia, del Elche y del Hércules se le plantea un problema jurídico derivado de la Ley de las Sociedades Anónimas Deportivas, que prohíbe que una persona física o jurídica controle el 5% o más de más de una sociedad anónima deportiva que participe en la misma competición profesional o pertenezca a la misma modalidad deportiva.