OLEADA DE ROBOS CON VIOLENCIA

Una mujer de 68 años es apaleada en otro asalto en el Empordà

Un encapuchado consiguió entrar en el chalet, ató a la mujer de 70 años que vive sola y le propinó varios golpes Los ‘mossos’ extreman la vigilancia por la oleada de robos en masías aisladas

La vivienda en Santa Cristina d'Aro.
La vivienda en Santa Cristina d'Aro.Robin Townsend (EFE)

La oleada de robos violentos en casas continúa en la comarca del Baix Empordà. Una mujer de 68 años resultó herida ayer durante un asalto en su chalé en una urbanización en Santa Cristina D’Aro, en la Costa Brava, a pesar del amplio dispositivo de seguridad que han establecido en la zona los Mossos d’Esquadra para prevenir estos delitos. Un hombre encapuchado consiguió entrar en la casa sobre las siete de la tarde, ató a la mujer y le propinó varios golpes, uno de los cuales le fracturó la tibia. La víctima, con un diente roto y una herida en la cabeza, tuvo que ser trasladada al hospital de Palamós, donde será operada.

El ladrón entró en la casa, situada en la urbanización Roca de Malvet, tras abrir un hueco en la valla que rodea la propiedad. La vivienda está situada en lo alto de un promontorio, en un callejón sin salida, rodeada de otras casas. La mujer, que vive sola, estaba dentro cuando irrumpió el asaltante. El hijo de la víctima, que se desplazó desde Barcelona al enterarse de lo sucedido, calificó la agresión que recibió su madre de “brutal”. El asaltante no actuó solo: un cómplice le esperaba fuera de la casa para ayudarle en la huida, explicaron fuentes cercanas a la investigación.

Uno de los golpes del agresor acabó por romper la tibia de la anciana

La víctima pudo soltarse de las ataduras, salir al exterior y avisar a unos vecinos, que fueron quienes alertaron a la policía local. Los Mossos d’Esquadra recibieron el aviso de los hechos dos horas después. Los vecinos no se percataron de lo que estaba sucediendo en la vivienda, de varios pisos y rodeada de un jardín con pinos. El hijo de la víctima explicó que ambos estaban preocupados por la oleada de robos en la zona, pero precisó que su madre no había adoptado medidas de seguridad especiales más que cerrar todas las puertas y ventanas de la casa por la noche. La mujer permanece ingresada en el hospital.

Este es el segundo robo violento que se produce en los dos últimos días en la comarca del Baix Empordà, la misma en la que falleció el empresario Jordi Comas durante un asalto en su casa en noviembre. El martes por la noche, cuatro encapuchados irrumpieron en una masía de Rupià, en la misma comarca, y amordazaron a una anciana de 85 años y a su cuidadora, que resultaron ilesas, aunque esta última tuvo que ser atendida por un ataque de ansiedad. Las dos mujeres estaban cenando cuando los ladrones entraron en la casa, alejada un centenar de metros del núcleo urbano.

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El asesinato de Comas en su chalé de Platja D’Aro, una localidad de playa muy cercana a Santa Cristina, provocó consternación en el municipio. El propio consejero de Interior de la Generalitat, Ramon Espadaler, acudió hace una semana a la junta de seguridad local extraordinaria para anunciar nuevas medidas contra los asaltos, que se han convertido en una prioridad para la policía catalana. El alcalde de Platja D’Aro, Joan Giraut, quiere colocar 25 cámaras de seguridad en el municipio para controlar los accesos a las urbanizaciones. Muchos de los asaltos violentos de las últimas semanas se están produciendo en masías aisladas, algunas con escasa iluminación nocturna, y en zonas turísticas que en invierno están casi vacías.

Interior ha montado un operativo especial para prevenir e investigar los robos violentos, que implica “un aumento de los recursos y un refuerzo de la investigación”, explicó Espadaler. Los controles policiales son visibles en muchas zonas. La provincia de Girona vivió un aumento espectacular de este tipo de delitos el año pasado. Mientras que en 2011 se perpetraron 20 robos con violencia, en 2012 fueron 56. El aumento se produjo en toda Cataluña, aunque con una intensidad menor (un 6,6% más de robos de ese tipo). La media de asaltos es de 1,5 al día. La policía catalana ha detenido a más de una veintena de personas por asaltos con fuerza a casas en Girona, aunque ninguna es la autora de los robos violentos de los últimos días.

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