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Una testigo del robo de droga en la Jefatura de Sevilla se desdice

La mujer declara ante el tribunal que mintió cuando acusó a la pareja imputada

Juicio por el robo de cocaína y heroína en la Jefatura de Policía de Sevilla.rn Ampliar foto
Juicio por el robo de cocaína y heroína en la Jefatura de Policía de Sevilla.

La testigo protegida en el caso por el robo de 154 kilos de droga en la Jefatura de Policía de Sevilla ha dicho este miércoles al tribunal que sus acusaciones contra la pareja imputada son mentira y las hizo porque los investigadores policiales la amenazaron con meterla en la cárcel.

En su declaración por videoconferencia en la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla, la testigo ha dicho que es “todo mentira” lo que declaró sobre el alto nivel de vida de la pareja acusada de elaborar los paquetes falsos de droga y la supuesta confesión que le había hecho la esposa.

Esta testigo había declarado previamente a la Policía que la acusada Violeta S.G. le había confesado que su marido Manuel A. había “robado lo de Sevilla, que su compinche era un policía que entonces estaba en excedencia” y que desde que se había descubierto el robo de droga no salía de su urbanización e incluso recogía las colillas de sus cigarrillos “para que no le cogieran el ADN”.

Esta mujer era vecina de Manuel A. y Violeta S.G. en su casa de verano de Islantilla (Huelva) y también declaró a la Policía que había observado una notable mejoría en el nivel de vida de la pareja, con coches de alta cilindrada no acordes con sus ingresos.

“Amenazas”

En su declaración de este miércoles amparada por la Ley de Protección de Testigos, se ha retractado de todo y ha afirmado que lo declaró “por presiones de la Policía y sus amenazas de meterla en la cárcel”.

La mujer hizo su primera confesión a una policía de Huelva, a la que conocía con cuestiones personales y que ayer relató los hechos en el juicio, pero hoy la testigo protegida ha afirmado que no recuerda lo que le dijo porque ha pasado mucho tiempo.

La Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla enjuicia desde el lunes a esta pareja acusada de elaborar los paquetes falsos de droga que se cambiaron por los alijos originales y al expolicía antidroga Lars Sepúlveda, que se enfrenta a 18 años y medio de cárcel como supuesto autor de la sustracción, así como a su esposa por blanquear los beneficios obtenidos.

La droga estaba almacenada en unos antiguos calabozos de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla sin seguridad, sin luz y con algunos alijos podridos y en descomposición que hacían el aire irrespirable, según varios testigos.