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El PSC critica el impuesto sobre la banca que impulsan Mas y Junqueras

El PP cree que las medidas económicas de CiU "se llevarán por delante a las clases medias"

Toda la oposición catalana criticó ayer el fondo y la forma del acuerdo entre CiU y ERC. El portavoz del PSC, Maurici Lucena, acusó a Artur Mas y a Oriol Junqueras de “privatizar” el derecho a decidir y de marginar al resto de partidos. Los socialistas, pese a declararse abiertamente antiindependentistas, sí que defienden el derecho a la autodeterminación. Por ello, lamentaron su exclusión de la negociación. “Esperábamos haber sido incluidos en esta decisión”, afirmó Lucena.

Otro punto conflictivo fue el impuesto sobre los bancos. Esta medida, con la que el Gobierno catalán pretende recaudar unos 500 millones al año, tampoco gusta al PSC. Aunque los socialistas la habían estudiado en el pasado, la descartaron de su programa electoral. Lucena negó que fuese “una buena medida”. El portavoz la ve contraproducente porque entiende que impedirá que los bancos abran el grifo del crédito y penalizará a los ahorradores.

Por su parte, el PP cree que las medidas económicas de CiU “se llevarán por delante a las clases medias y trabajadoras”. Su portavoz, Enric Millo, opinó que el Gobierno catalán estará en manos de los republicanos y afirmó que Mas sería un “presidente de paja”.

El líder de Iniciativa, Joan Herrera, también descartó que el pacto entre CiU y ERC fuese garantía de estabilidad gubernamental. “Cataluña no puede soportar unos recortes de 4.000 millones, nos están llevando a un escenario de cataclismo social”, consideró el dirigente ecosocialista. Por último, el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, sostuvo que Artur Mas había desatado la “tormenta perfecta” para tapar, a su parecer, los lastres de su gestión, como los recortes y la corrupción.