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702.000 valencianos en paro

La mitad de ellos son de larga duración

El tercer trimestre arroja un aumento de 26.500 desempleados

702.000 valencianos en paro

El tercer trimestre del año, el que coincide con las vacaciones de verano y suele ser más benigno en términos de empleo para una comunidad autónoma como la valenciana, que cuenta con una potente industria turística, pulverizó todos los registros históricos de desempleo, disparó la tasa de paro hasta el 28,1% y alcanzó un volumen de personas sin trabajo de fuerte impacto psicológico: 702.100.

El dato significa que entre julio y septiembre el número de parados valencianos aumentó en 26.500 personas, el segundo mayor incremento en valores absolutos de España por detrás de Andalucía (donde fueron 61.300). En un año la subida ha sido de 84.700, la tercera mayor. Al igual que en ese caso, solo Andalucía y Cataluña, bastante más pobladas que la Comunidad Valenciana, tienen más desempleados.

Medido mediante la tasa de paro, la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este viernes confirma que la Comunidad Valenciana se halla en lo más profundo del pozo español. En un grupo en el que solo es superada por Andalucía (35,4%), Canarias (33,6%), Extremadura (32,6%) y, por poco, Murcia (28,8%). La media estatal se situó en el 25%, una tasa tres puntos inferior a la valenciana.

Un primer vistazo al aumento del desempleo por sectores económicos llama a engaño. La EPA refleja descensos del paro en la industria (-2.600), la construcción (-4.800) y los servicios (-6.600), y tan solo un incremento en la agricultura (6.700).

En la provincia de Valencia es donde peor evoluciona el mercado laboral

Ello es producto, sin embargo, de un fenómeno dramático. La duración de la crisis va expulsando a los parados de sus antiguos sectores en la encuesta que realiza el Instituto Nacional de Estadística: cuando llevan más de un año desempleados, la EPA los engloba en un apartado distinto (en el que también se computa a aquellos que buscan su primer trabajo). En este capítulo el incremento de parados ha sido de 33.900, hasta alcanzar una cantidad total de 385.100. Traducido: cerca de la mitad de los desempleados pertenecen a la categoría de larga duración.

El efecto estival sí se ha dejado notar en la distribución territorial del aumento del paro: la provincia de Valencia ha sido la más castigada, lo que ha elevado su tasa al 28,5%. En Castellón ha alcanzado el 27,8%. Y en Alicante, la provincia más turística de la comunidad autónoma, es del 27,5%. La provincia de Valencia también ha resultado más afectada por el despido de empleados del sector público, aunque muchos de ellos no se han concretado —por falta de fondos para cubrir las indemnizaciones— pese a haber sido ya comunicados.

La tasa de paro sigue siendo superior entre las mujeres (28,4%) que entre los hombres (27,5%): de los desempleados que dejó el pasado trimestre 22.400 eran mujeres y 4.200 varones. El fin del verano y la información adelantada por el registro de parados en las oficinas de empleo hacen prever que el cuarto trimestre será peor.

Sin trabajo, prestación ni subsidio

I. Z. / A. B.

El problema emergente para la Comunidad Valenciana y, en general, para España, no es solo el imparable ascenso en el número de parados, sino el tiempo que muchos de ellos llevan en esa situación y la falta de perspectivas de mejora, al menos para más de un año.

La primera consecuencia de ello la advirtió ayer Comisiones Obreras-PV, al señalar que de los 702.100 desempleados solo 150.000 cobran la prestación por desempleo. Y otros 166.000, según datos del sindicato, perciben el subsidio de algo más de 400 euros. El resto, 386.000 ciudadanos, no reciben ya ningún tipo de ayuda pública. Y su número irá a más en los próximos trimestres a menos que las Administraciones, limitadas por el objetivo de cumplimiento del déficit, desplieguen una nueva red de seguridad.

UGT criticó la gestión del Gobierno y la reforma laboral, y puso el acento en el hecho de que en medio de la mayor escalada histórica del desempleo, la Generalitat ha despedido a 120 orientadores laborales del Servicio Valenciano de Empleo (Servef) y a otras 70 que trabajan en la fundación de este organismo.

El vicepresidente del Consell, José Ciscar, admitió que los datos eran malos: “No hay que poner ningún tipo de paño caliente, ningún parche, esa es la realidad”.

El líder de los socialistas valencianos, Ximo Puig, insistió en la necesidad de un amplio acuerdo entre fuerzas políticas y agentes sociales para combatir el desempleo. “Los datos no pueden ser más preocupantes. No puede ser. Hay que buscar ese gran acuerdo”, afirmó. El portavoz de Compromís, Enric Morera, lamentó que los ciudadanos esperen “su rescate” mientras Gobierno y Generalitat “solo rescatan a los bancos con el dinero público”.

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