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Un excargo de Pujol cobró 59.000 euros del Palau por informes de publicidad

Marc Puig aporta al juez la factura que, según Hacienda, sirvió para desviar fondo

El ex alto cargo de la Generalitat Marc Puig, ayer, tras prestar declaración ante el juez.
El ex alto cargo de la Generalitat Marc Puig, ayer, tras prestar declaración ante el juez.

Marc Puig, exsecretario de Comunicación en el último Gobierno de Jordi Pujol, facturó al Palau de la Música 59.000 euros por tres informes con ideas para relanzar la imagen de la institución musical. Puig, que ahora es director de Comunicación y Atención Ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona, declaró ayer como imputado ante las sospechas de que una empresa de publicidad que había sido de su propiedad, Emocional Base, sirvió para desviar fondos del Palau a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC).

Según el informe que Hacienda remitió al juez que investiga el caso, Josep Maria Pijuan, los trabajos de Puig para el Palau son más que dudusos y pudieron servir para perpetrar el desvío de fondos. El imputado negó ayer los hechos y afirmó con rotundidad que los trabajos se habían realizado. Para probarlo, aportó al juez y al fiscal cuatro estudios que entregó al Palau. Por tres de esos documentos de trabajo, que incluían ideas para “relanzar la imagen corporativa” de la institución, su empresa facturó 59.000 euros (IVA incluido) en 2006.

Los informes contienen exposiciones en formato PowerPoint y fueron encargados por Jordi Montull, la mano derecha de Fèlix Millet en el saqueo del Palau. El encargo consistía en diseñar estrategias publicitarias para relanzar la imagen del Palau a través de los medios de comunicación tradicionales y de las redes sociales. Puig también fue requerido para estudiar un cambio en la imagen corporativa —entre otras cosas, el logotipo— del Palau. Esos estudios, al menos según la documentación que aportó ayer Puig, se hicieron. Y por ese trabajo cobró del Palau. Los informes, sin embargo, no tuvieron mayor recorrido, ya que el proyecto en sí no llegó a encargarse.

Según Hacienda, los 59.000 euros facturados por emocional base acabaron en las arcas de CDC a través de quien fue su tesorero, Daniel Osácar. A lo largo de la investigación del caso Palau han aparecido otras empresas que, supuestamente, eran simples instrumentos para hacer llegar el dinero de Ferrovial al partido nacionalista. La constructora aportaba al Palau grandes sumas de dinero en concepto de mecenazgo. Ese capital, en realidad, se usaba para pagar comisiones a CDC a cambio de la adjudicación de obras públicas como la Ciudad de la Justicia o la línea 9 del metro.

En la misma época en la que facturó al Palau, la empresa de Puig también realizó trabajos para Convergència y distintas entidades y coaliciones ligadas a CiU, como la Fundación Trias Fargas (actual Catdem), otro de los vehículos para hacer llegar, presuntamente, las comisiones de Ferrovial. Entre 2005 y 2008, Puig cobró 185.292 euros de la órbita nacionalista. El pasado julio, el juez impuso a Convergència una fianza de 3,2 millones por haberse lucrado con dinero procedente del Palau.

Además de Puig, ayer también declaró como imputado Ramon Marc Martí, administrador de Martí Publiciutat. Según el citado informe de Hacienda, la empresa facturó más de 200.000 euros al Palau por trabajos dudosos. El imputado dijo que su empresa trabaja para el Palau desde los años 70 y sigue haciéndolo en la actualidad. Entre 2006 y 2007, fue contratada para confeccionar los anuncios de la institución musical en banderolas y otros soportes publicitarios. Martí no aportó facturas de esos encargos y citó al responsable de los contratos con el Palau.