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CiU y PP impiden una consulta ciudadana sobre la marina de lujo

Trias rectifica y limita los referendos a “criterios” pero no a proyectos

Trabajos de mantenimiento en el área donde se planea construir la nueva marina de lujo.
Trabajos de mantenimiento en el área donde se planea construir la nueva marina de lujo.

No habrá consulta ciudadana sobre la transformación del Port Vell en una marina de lujo. CiU y PP unieron ayer sus votos en el pleno del Ayuntamiento de Barcelona para impedir la aprobación de la propuesta de Iniciativa, apoyada también por el PSC y Unitat per Barcelona (UpB).

Atrás quedan los compromisos del alcalde, Xavier Trias (CiU), de mejorar los mecanismos de participación y la convocatoria de consultas para proyectos de ciudad, tal como recoge la hoja de ruta del mandato (PAM) aprobada también ayer. La decisión contradice su programa electoral, que dice que se utilizarían “en las grandes decisiones que afecten a los barrios”. CiU respaldó el referendo que realizó el gobierno de Jordi Hereu sobre la Diagonal. Es más, promovió la tercera opción —las dos primeras defendían dos proyectos distintos y la tercera la no intervención— que fue la ganadora y le costó el cargo al primer teniente de alcalde, Carles Martí.

Ahora, en cambio, Trias no quiere arriesgarse a someter al veredicto de la ciudadanía la transformación del emblemático Port Vell —para embarcaciones de pequeña y mediana eslora— en una marina de lujo con 140 amarres para megayates, con un spa para los tripulantes y que desde varios sectores se critica que gentrifique la Barceloneta.

En el debate, los tres partidos que defendieron la consulta dejaron claras sus posiciones. ICV, que planteó la consulta en términos de o no, no dejó lugar a dudas: “Es convertir un espacio público en un negocio privado, con muros en forma de superyates”, dijo Ricard Gomà. El PSC cuestionó la falta de implicación social con el entorno que tendrá el clúster náutico que incluye la marina. UpB fue más allá: “No compartimos que el puerto sea un sitio administrativamente español”, dijo Jordi Portabella.

Desde el gobierno, el tercer teniente de alcalde, Antoni Vives, acusó a Gomà de “poner la democracia al servicio de la demagogia” y alabó que el proyecto de puerto deportivo, promovido por Salamanca Investments, ha tenido tres exposiciones públicas. Según Vives, preguntar sobre proyectos ya en marcha “es engañar al ciudadano” y circunscribió las consultas para preguntar sobre “criterios y modelos”. Alberto Fernández Díaz argumentó su no explicando que a los inversores no se les puede dar un mensaje de inestabilidad. Desde la tribuna de la sala, un grupo de vecinos mostró una pancarta que decía: “Por un Port Vell ciudadano”.

Por otro lado, Trias anunció un cambio procesal en la presentación de los presupuestos. El borrador de las cuentas será llevado como informe a la próxima comisión de Hacienda —en dos semanas— y después convocará una reunión extraordinaria de la misma el 7 de noviembre, en la que espera aprobarlos inicialmente. Trias, que necesita el apoyo del PP o del PSC, busca así ganar tiempo en un panorama político incierto. O ir a la prórroga de los presupuestos.