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Un enredo a la vasca

La comedia ‘Bypass’ provoca sonrisas tomando como base una mentira piadosa

Los directores Aitor Mazo (izquierda) y Patxo Telleria, en San Sebastián.
Los directores Aitor Mazo (izquierda) y Patxo Telleria, en San Sebastián.

Una de tus mejores amigas está postrada en la cama de un hospital. Le quedan como mucho un par de días. Llegas de Barcelona solo para verla después de un año sin dar señales de vida. ¿Qué hacer para animarla? Decirle que ha sido el amor de tu vida. Bajo la premisa de la mentira piadosa arranca la comedia de enredo Bypass, dirigida por Patxo Telleria y Aitor Mazo, y estrenada el martes en el Festival de Cine de San Sebastián dentro de Zabaltegi Especiales. La cinta, en euskera, reúne delante de la cámara a rostros populares del cine vasco como Gorka Otxoa y Bárbara Goenaga, además de a Sara Cózar, Itziar Atienza, Mikel Losada y el propio Mazo.

Los problemas llegan cuando la moribunda deja de estarlo y el protagonista, Xabi, interpretado por Otxoa, se ve obligado a llevar una doble vida entre su novia, embarazada, y su supuesto amor desde la infancia. “Es una de estas cosas, que medio soñando, te vienen a la cabeza y te despiertas”, explica Telleria, guionista de la cinta, en referencia al embrión de Bypass, “lo primero que se me ocurrió fue lo de la mentira piadosa, lo que lleva a una persona a meterse en semejante enredo” y a partir de ahí muchas modificaciones del texto original.

Retoque a retoque Telleria y Mazo han conseguido encajar en un guión con cierta complejidad, situaciones explosivas, moldear personajes y obtener un resultado lo suficientemente creíble. Como cuando Xabi, María, la chica enferma y milagrosamente recuperada (Cózar), y Nerea, la novia actual (Goenaga), coinciden sin que se destape la trama. “¿Cómo conseguir que esto funcione? Probablemente de 100 veces, sólo una funciona, la que hemos sacado. El tío atraviesa una barrera de fuego y milagrosamente no se quema”, reflexiona el guionista.

Los dos directores, que han vuelto a cruzarse después de rodar juntos en 2009 La máquina de pintar nubes<CF></CF>, presentan en palabras de Telleria “una película de humor con pinceladas de sentimientos”, justo lo contrario a su primera producción en equipo. “Esperábamos una buena reacción pero superó nuestras expectativas. En un estreno siempre hay un porcentaje de euforia que hay que saber rebajar y controlar”, reconocen los directores sobre las carcajadas que pudieron oír en el estreno con público de la cinta. “Hubo muchas risas cuando en realidad cuando la escribí pensé que más bien era una comedia de sonrisas y no de risas”, confiesa Telleria.

La cinta une a Gorka Otxoa y Bárbara Goenaga con Sara Cózar

Humor sobre una historia de treintañeros, “sobre ese momento en el que muchos se preguntan qué hago con mi vida, y en el que o se decide sentar la cabeza o seguir como siempre”, y con la que esperan enganchar a “abuelitas, jóvenes e incluso intelectuales con patillas y gafas de pasta, aunque sabemos que esto último es más difícil”.

La cinta se estrenará en salas comerciales el 11 de octubre con una versión en euskera y otra en castellano, de la que los directores se sienten especialmente orgullosos. “Hay quién nos ha preguntado si realmente la versión original no era la de castellano”, apunta Mazo, que remarca que cada actor se ha doblado así mismo con un magnífico resultado.

La irrupción de la comedia en el cine vasco, “sin que todavía se pueda hablar de tendencia”, según los responsables de Bypass, ha supuesto una especie de ventana por la que “entra aire fresco”. También y sin que todavía haya una considerable base del género ha permitido a Telleria y Mazo aportar una “novedad” significativa con la cinta. La comedia prácticamente rodada en su totalidad en Bilbao hace de la producción, apuntan sus directores “la primera comedia en euskera urbana. Hasta ahora, no digo que siempre, se tendría más al humor no exactamente rural, pero no urbano”, subraya Telleria.

Los creadores además señalan y defienden en tiempos de crisis y ajustes la necesidad tanto de la comedia como de otros géneros o producciones de denuncia. “Las comedias sirven para que sepan que no han acabado con nosotros y las películas de tesis para que sepan que podamos acabar con ellos”, zanja Mazo.