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Mas-Colell pide a las universidades que busquen financiación privada

El consejero de Economía ha inaugurado este lunes el curso universitario en la Pompeu Fabra

Protesta de estudiantes frente a la Universidad Pompeu Fabra.
Protesta de estudiantes frente a la Universidad Pompeu Fabra.

Las universidades deben reducir la oferta de grados colaborando entre ellas y empezar a buscar vías alternativas de financiación. Son los dos órdagos que el consejero de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell ha lanzado este lunes ante la comunidad universitaria catalana en el acto de inicio del curso que ha acogido la Universidad Pompeu Fabra (UPF). El inicio del curso ha estado abrigado por un fuerte dispositivo policial y con discretas protestas de trabajadores y estudiantes en contra de la subida de tasas y de los recortes de plantilla. Unos 240.000 alumnos catalanes empiezan el curso más caro de la historia, marcado por la subida del 66,7% de las matrículas, lo que se traduce en un encarecimiento de entre 150 y 950 euros, lo que sitúa Cataluña como la comunidad con las matrículas más caras.

El consejero de Economía (departamento del que dependen las universidades) ha realizado una clara compilación de los puntos de la reforma universitaria que plantea la Generalitat y que se ha ido desgranando en los últimos meses. Entre los retos principales, Mas-Colell ha destacado la necesidad de buscar financiación privada debido a las “tensiones” a las que seguirá sometida las finanzas autonómicas.

El titular de Economía también ha recordado a las universidades (cuyos dirigentes estaban presentes en el acto) que deben aumentar la colaboración entre ellas para simplificar la oferta de grados. “Se ha pactado con las universidades una racionalización en los másteres, que esperamos que ahora se haga con los grados”. Igualmente, Mas-Colell ha vuelto a instar a los campus a “avanzar” hacia la especialización de las universidades. “Tener 12 universidades [siete son públicas] es un número correcto. Otra cosa es que las 12 tengan que hacer lo mismo. Cada una tiene que decidir en qué concentrar sus esfuerzos”, ha demandado.

Sobre la subida de precios, el consejero ha remarcado que se “ha completado la política de precios”, dando a entender que no se van a producir nuevos incrementos tan notorios en las matrículas y ha calificado el nuevo sistema de importes basado en la renta familiar de “razonable y profundiza en el concepto de equidad”. El consejero también ha animado a las universidades a externalizarse buscando captar más alumnos extranjeros (actualmente solo son el 4%).

El consejero no se ha dejado en el tintero ninguno de los aspectos que la Generalitat quiere reformar, como es la gobernanza universitaria. En este aspecto, la propuesta del Gobierno catalán es eliminar las elecciones y que los campus sean gobernados por un patronato, en que la Generalitat tendrá un importante peso, tal como avanzó este diario en julio. “En un entorno cada vez más competitivo, hace falta una profunda reforma del sistema de gobernanza que incremente la autonomía de la institución y que incorpore un sistema más eficiente de evaluación y de rendimiento de cuentas” de las universidades.

El rector de la UPF, Josep Joan Moreso, ha asegurado que las protestas por los recortes, como la que ha precedido el acto son “comprensibles y legítimas”, pero ha apuntado que los ajustes son inevitables. “No sería razonable pedir que a la universidad no le afecte esta crisis. Tenemos que ser capaces de hacer los cambios que debemos hacer, imponiendo el ahorro y la austeridad”. En un tono menos complaciente hacia la Administración catalana, Moreso (uno de los rectores que apuesta abiertamente por la subida de tasas) ha pedido que no reduzca más la subvención a las universidades y que los ingresos adicionales generados del aumento de tasas repercutan directamente en becas o en los campus.

A esta reclamación se ha unido posteriormente, y en declaración a los medios, el rector de la Universidad Rovira i Virgili y presidente de la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP), Francesc Xavier Grau. “Espero ver en los presupuestos de 2013 que no se ha reducido la aportación a las universidades. Pero la Generalitat apuntó a finales de junio que los 90 millones adicionales que se recaudarían de las matrículas, 59 irían a becas y el restos se repartirían (en porciones todavía por definir) entre los campus y las arcas de la Generalitat.

Las protestas, aunque discretas, han hecho presencia, ante un fuerte dispositivo policial formado por, al menos, una decena de furgonetas antidisturbios. Antes del evento, medio centenar de trabajadores y estudiantes se han concentrado frente al campus. Ya en el interior, una docena de personas han interrumpido el inicio del acto y han leído el manifiesto en que han asegurado que no hay ninguna universidad pública para inaugurar. "Este curso empieza solo la universidad privada”, en referencia al gran aumento que han sufrido las matrículas universitarias. El manifiesto, firmado por la Pudup (la Plataforma en defensa de la Universidad Pública), critica que a esta situación se añade la restricción en el acceso a las becas. “Este curso se ha realizado de la forma más regresiva que nos podíamos para limitar el acceso a la universidad por motivos económicos”, concluye el manifiesto.

Unos minutos después, el acto ha continuado con normalidad con las intervenciones de las diferentes autoridades universitarias.

La hoja de ruta universitaria

Sin un calendario de ejecución definido, la Generalitat maneja una hoja de ruta para modelar un nuevo sistema universitario. Básicamente, consta de los siguientes puntos:

  1. Colaboración internacional. Para establecer más lazos de colaboración con las universidades europeas hay que modificar la estructura universitaria española de 4 años de grado + 2 de máster, y caminar hacia el modelo del resto de Europa (3+2). La homogeneización permitirá la movilidad internacional (uno de los objetivos de Boloña) y captar más estudiantes extranjeros, que actualmente representan el 4% en los grados y el 40% en los doctorados.
  2. De lo general a la especialización. La aplicación del modelo 3+2 permitirá dedicar los años del grado a contenidos generales, mientras que la especialización vendría de la mano del máster, emulando así el sistema americano.
  3. Nueva gobernanza. El modelo presentado por la Generalitat apuesta por eliminar las elecciones, que los rectores sean nombrados por un patronato donde la Administración tendrá un peso mayoritario, simplificar las facultades o reducir el cuerpo de funcionarios.
  4. Inversión privada. Apostar definitivamente por nuevas vías no financiación. “En un futuro donde la fiscalidad estará sometida, incluso en épocas de normalidad, a múltiples tensiones y exigencias […] es necesario generar fuentes alternativas de financiación”, asegura Mas-Colell.
  5. Universidades especializadas. No sobra ninguna de las 12 universidades (siete son públicas), pero no todas deben hacer los mismo. “Las universidades tienen que encontrar aquellos ámbitos en que especializarse”.
  6. Menos grados. Se someterán a revisión los grados con menos de 40 alumnos. También hay que profundizar la cooperación entre universidades catalanes para que impartan grados de forma compartida y evitar así titulaciones duplicadas. Ello se hará permitiendo la movilidad de los profesores por los diferentes campus.
  7. Talento. Evitar la fuga de cerebros con la contratación de docentes en base a sus méritos, ya sean nacionales o internacionales.
  8. Educación virtual. Es necesario subirse al tren de la educación a distancia y virtual. “Las grandes universidades se nos instalarán en casa. Hay que anticiparse y la colaboración con otros campus puede ser clave, aquí también”.