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Ciutat Vella justifica el veto a un ciclo de cine por la lucha contra el ruido

El distrito niega que haya censura y dice que quiere respetar el bienestar de los vecinos

No es censura, es el respeto al bienestar de los vecinos. Así se defendió ayer el distrito de Ciutat Vella, comandado por la regidora Mercè Homs (CiU), de las críticas recibidas desde entidades sociales y culturales de los barrios del Raval y Santa Caterina por haber silenciado el lema de una exposición critico con las redadas contra inmigrantes y también un ciclo de cine al aire libre que exhibía cintas que denunciaban los excesos policiales.

“La supresión este verano del permiso para realizar el cine al aire libre en la Rambla del Raval se emmarca en las actuaciones que intentan conciliar el derecho al descanso con el ocio nocturno”, explicó una portavoz del Ayuntamiento. “Recibimos quejas de los vecinos por el ruido”, asegura.

Las exhibiciones, que se realizaban cada jueves a las 19.30, estaban organizadas por la Asamblea del Raval, uno de los movimientos herederos del movimiento del 11-M. Además de películas con alto contenido social, se emitían cortos donde se mostraban imágenes de supuestos abusos policiales durante manifestaciones realizadas en Barcelona.

Desde la Asamblea del Raval aseguran que oficialmente no se les ha explicado la razón del veto después de un año de programación y sostienen que algunos técnicos les explicaron que era por el contenido de las películas. Según el Ayuntamiento, “esta actividad contribuía a incrementar notablemente la presencia de personas que se quedaban bebiendo y haciendo jaleo después de la proyección de la película”.

“La Rambla del Raval ha sido históricamente un lugar sensible al ruido”, explican desde el Consistorio, y por ello dentro del Plan Soroll, que busca reducir la contaminación acústica en el distrito, se incluye la suspensión de la actividad. El plan también prevé vetar las rutas organizadas para beber alcohol en varios bares, aunque por el momento estas siguen permitidas hasta las once de la noche.

El distrito insistió ayer en añadir que varios vecinos y comerciantes del Forat de la Vergonya “defienden la actividad policial” y que Homs ejerció de “conciliadora” para que la palabra redadas, presente en una exposición artística en el Casal Municipal del Pou de la Figuera, desapareciera de los carteles.