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De la tolerancia con las ruletas a cuestionar los casinos

El discurso de la Generalitat sobre Eurovegas ha cambiado con el anuncio de Barcelona World

El discurso oficial de Cataluña sobre Eurovegas ha dado la vuelta como una tortilla desde el momento en el que el Gobierno catalán anunció el viernes el proyecto Barcelona World. La propuesta de Adelson ha pasado de ser “un centro de convenciones” —cuando la Generalitat aspiraba a Eurovegas— a convertirse en un complejo gobernado por apuestas y ruletas.

“Este proyecto no tiene aristas”, celebró el consejero de Territorio, Lluís Recoder, en la presentación de Barcelona World el pasado viernes. “Barcelona World es muy diferente de Eurovegas”, añadió el de Economía, Andreu Mas-Colell, y recordó que Las Vegas Sands “es un operador de la industria del juego”, a diferencia de La Caixa y la promotora Veremonte, impulsores del proyecto apadrinado por la Generalitat.

El recelo repentino al proyecto Eurovegas prosiguió ayer, tras la nota que lo adjudica a Madrid: “Barcelona World encaja mucho mejor que Eurovegas”, dijo el responsable de Interior, Felip Puig. Aunque para claridad, la del jefe de filas de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran: “Por muchas razones no me gusta Eurovegas, que se lo queden en Madrid. ¡Bienvenido Barcelona World!”, escribió ayer en Twitter.