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Cultura autoriza nuevas obras a empresas que arruinaron patrimonio

Firmas de imputados en la trama Retablo reciben nuevos encargos de la Xunta

Retablo lateral de la iglesia de Santa Baía de Bousés (Oímbra), en restauración.
Retablo lateral de la iglesia de Santa Baía de Bousés (Oímbra), en restauración.

Dos firmas investigadas en la Operación Retablo —una presunta trama de corrupción generalizada en la restauración de arte sacro en las provincias de Ourense y Pontevedra— a las que la Xunta apartó de los trabajos en cuanto estalló el escándalo, retoman ahora las obras de rehabilitación siguiendo órdenes de la Consellería de Cultura. Las empresas Ábside y CBC Márquez Vieira, cuyos responsables siguen imputados por el juez en la citada investigación y que según informes de la Xunta han arruinado numeroso patrimonio artístico, incluidas tallas de algunos templos declarados Bienes de Interés Cultural, han recibido permiso de la Dirección Xeral de Patrimonio para restaurar nuevas piezas.

A CBC Márquez Vieira, la Xunta le ha encomendado restaurar dos retablos y sus correspondientes imágenes en la iglesia de Santa Baía de Bousés dentro del municipio ourensano de Oímbra. La resolución, firmada el 14 de agosto por el subdirector de Conservación y restauración de bienes culturales de la Xunta, Manuel Chaín Pérez, faculta a la firma CBC a realizar catas y tomar muestras antes de “establecer los procedimientos de intervención más adecuados y respetuosos con los bienes”. La decisión de Cultura supone el regreso de esta empresa a un templo donde ya acometió tareas de rehabilitación con un resultado desastroso, según detallan informes internos de la propia consellería.

Informes periciales de la Xunta revelan que Abside y CBC destrozaron obras

Tal y como consta en la documentación a la que ha tenido acceso EL PAÍS, los trabajos realizados por CBC en este templo utilizaron “tratamientos demasiado intervencionistas llegando a agredir la integridad de la obra, tanto por los productos empleados como por la errónea utilización de los mismos”. El peritaje asegura que el presupuesto de la obra, 17.000 euros, tampoco fue “coherente con el tiempo empleado, poco más de un mes” durante el verano de 2009.

El proyecto de rehabilitación que ha llevado a la Xunta a confiar de nuevo en esta empresa lleva la firma de Olga Quintela, a quien tanto el juez como el fiscal relacionan con varios delitos de corrupción en el sumario del caso Retablo, que acumula casi 3.000 folios y dos años de trabajo en juzgado de instrucción número 3 de Santiago.

También Ábside, otra de las sociedades que el juez y el fiscal sitúa en el centro de la presunta trama corrupta, ha recibido en los últimos meses nuevas encomiendas de Cultura. La Dirección Xeral de Patrimonio le faculta para restaurar el retablo lateral izquierdo en el Santuario de la Virgen de los Remedios ubicada en Verín. Con un presupuesto de 14.549 euros esta empresa podrá continuar su tarea en el templo después de superar algunas adversidades burocráticas y al segundo intento.

Los proyectos los firman dos personas investigadas por corrupción

En octubre de 2011, Patrimonio resolvió no autorizar el proyecto y reclamó nueva documentación específica que incorpore los procedimientos técnicos y materiales que requiere la complejidad de la obra. Pero finalmente la consellería ha optado por encargar a Ábside “la desinsectación y consolidación del soporte de la imagen”, Asunción de María, además de realizar pruebas de barnizado y limpieza y “aplicar una capa de protección de la policromía y los estucos previa a la reintegración cromática”. La resolución está avalada por el director general de Patrimonio, José Manuel Rey Pichel, con fecha de 1 de febrero de 2012.

El documento autoriza a Ábside para trabajar de nuevo bajo supervisión de Xunta pese a que Cultura maneja informes periciales que dejan malparada a esta firma de restauración, la misma que intentó rehabilitar tres retablos en la Iglesia de Santa Tecla de Abeleda en Castro Caldelas, también en Ourense. En este monumento inventariado en el catálogo de Patrimonio Cultural de Galicia “los tratamientos no fueron los adecuados para la salvaguarda de dichas obras”. Según la información que maneja la Xunta, en aquellas obras Ábside realizó “una reintegración volumétrica incoherente, sin forma y sin seguir las líneas exigidas por las piezas”. “La reintegración cromática es a base de manchas negras, más oscura que el original y con productos de dudosa estabilidad y reversibilidad”, lo que da lugar a “lagunas con pastas sin reintegrar”. “La capa de protección desvirtúa tanto la textura como el acabado de la obra que presenta una capa no homogénea tanto en brillo como en aplicación”.

La responsable del proyecto de rehabilitación, Carmen Acuña, está también imputada en el caso Retablo.

CBC y Ábside, bajo sospecha

Capitaneadas por dos mujeres que siguen imputadas por el juez en el farragoso sumario del caso Retablo, sobre las firmas CBC Márquez Vieira y Ábside consta un largo historial de estropicios en distintos informes de la Xunta. De tal calibre, que hasta el Obispado de Ourense realizó un llamamiento para dejar de contratarlas. En una misiva remitida a la Consellería de Cultura el Ecónomo Diocesano de Ourense señala: “se han detectado algunas intervenciones que en vez de conservar las obras han provocado graves deterioros en ellas, así importantes obras realizadas por estas empresas y supervisadas por la administración competente acusan mala praxis”.

Según la Iglesia, el retablo mayor del Monasterio de San Rosendo de Celanova; cinco más de la parroquia de Santa María Real de Entrimo; el conjunto de San Salvador de Prado de Limia; tres del Monasterio de Melón y los retablos mayores de Santiago de Carracedo y Santa María de Lamas en Xinzo; así como el conjunto de Santa Tecla de Abeleda “han sufrido importantes agresiones debido a estas actuaciones. Y representan, tal y como constata la diócesis, “una mínima parte de las intervenciones que se han podido visitar y mirar con detenimiento”. Su diagnóstico tras encargar pruebas periciales sobre las obras de rehabilitación es demoledor: “En ninguno de los casos se trabajó con un mínimo respeto a la obra original ignorando y alterando sus valores funcionales, estéticos, artísticos e históricos”. La conclusión del obispado sostiene que “los criterios adoptados [por Ábside y CBC] no se adecúan a los necesarios para la conservación de las obras de arte”.