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El desfase entre gastos e ingresos de la Generalitat en 2011 fue de 6.648 millones

El control del Estado disparan un 70% los afloramientos de deuda a corto plazo hasta 17.314 millones

José Manuel Vela, consejero de Hacienda de la Generalitat valenciana.
José Manuel Vela, consejero de Hacienda de la Generalitat valenciana.

La Generalitat valenciana gastó 15.943 millones de euros en 2011 pero apenas ingresó 9.295, cifras que arrojan un desfase al cierre del ejercicio de 6.648 millones. Como resultado, los fondos propios a disposición de la Generalitat, que arrojaban un saldo negativo de 1.913 millones de euros en 2010, se multiplicaron hasta generar un agujero de 8.561 millones a finales del año pasado.

El balance del ejercicio, que ha publicado hoy el Diario Oficial de la Comunidad Valenciana, revela que los ingresos tributarios se mantuvieron o crecieron en la inmensa mayoría de los casos. La espectacular caída de ingresos se concentra en las subvenciones y transferencias corrientes que la Generalitat recibe del Estado. En concepto de subvenciones, la Generalitat ingresó 4.075 millones en 2010 y apenas 1.041 en 2011. En concepto de transferencias corrientes, los ingresos en 2010 fueron de 3.418 millones mientras que el año pasado apenas alcanzaron 479 millones.

La cuenta general de 2011 también revela que la Generalitat se vió obligada a aflorar enormes volúmenes de deuda a corto plazo ante el exhaustivo control de sus cuentas. Las deudas a corto plazo pasaron de 10.889 millones de euros a finales de 2010 hasta 17.314 millones a finales de 2011. La factura correspondiente a los acreedores presupuestarios, los proveedores que no cobran, pasó de 2.368 millones en 2010 hasta 5.791 millones de euros al cierre del año pasado. El epígrafe correspondiente a "otros acreedores" también se dispara desde 2.292 millones hasta 4.275.

Las cantidades que se deben a los acreedores a largo plazo (9.014 millones de euros) crecen 627 millones de euros. Se contienen ligeramente las emisiones de bonos o las deudas en moneda extranjera, pero también se disparan en el epígrafe "otras deudas", que pasa de 791 millones de euros a 2.042.

La Generalitat cifra en 3.642 millones de euros el déficit del ejercicio, un 3,6% del PIB, una cantidad que mantiene en la cuenta general. Pero lo elevó hasta un 4,5% cuando formuló su plan de reequilibrio financiero en mayo pasado.

Las auditorías de las empresas del sector público valenciano, que también recoge la cuenta general, recoge algunas perlas. El sueldo del director de Aerocas, la empresa pública que gestiona el aeropuerto de Castellón que todavía no ha recibido ni un solo avión, creció en 4.000 euros hasta 88.000 euros, muy por encima de las normas dictadas por la Generalitat. En paralelo, los auditores revelan que Radio Televisión Valenciana (RTVV), embarcada en un ERE que afecta a 1.198 trabajadores, contrató personal sin contar con la autorización correspondiente de la Generalitat.