El pleno de Ponteareas insta al alcalde a dimitir

El PP, en plena bancarrota municipal, se queda aislado en su minoría, pero González Solla reta a que se le retire mediante moción de censura.

Salvador González Solla, alcalde de Ponteareas (PP).
Salvador González Solla, alcalde de Ponteareas (PP).

Los tres grupos de oposición del Ayuntamiento de Ponteareas (BNG, ASIP y PSOE, que suman 12 concejales, la mayoría absoluta de la corporación, frente a nueve del PP) aprobaron ayer la reprobación del alcalde, Salvador González Solla, y de la concejal de Hacienda y Personal, Belén Villar, en lo que se interpreta como un anticipo de la moción de censura si antes no se produce la dimisión del regidor, como ayer solicitaron los portavoces de los tres grupos. La tensión política está al rojo vivo en el municipio por la situación de bancarrota en que se haya sumido, tras negar Hacienda su plan de ajuste, y la urgencia de adoptar medidas que le permitan equilibrar en un año un déficit de 3,2 millones de euros para evitar la intervención del Estado y la disolución de la corporación.

El pleno extraordinario de ayer fue solicitado, como la moción de reprobación a los dos ediles del gobierno, por el BNG, y a la misma se sumaron ASIP y PSOE. La sesión continuaba al cierre de esta edición, con la sala de plenos abarrotada de público. En el debate, Solla anunció que no piensa dimitir y emplazó a sus críticos a presentar una moción de censura.

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La tensión política que vive el municipio es trasunto de las medidas que ya parecen insoslayables de adoptar con la plantilla municipal. Las únicas posibilidades que el gobierno del PP ha adelantado para encarar la grave crisis apuntan a subir impuestos y reducir la plantilla de casi 300 empleados que, en gran parte, entraron en el ayuntamiento por enchufe. Un borrador del propio PP apuntaba a despedir a 70, según desvelaron los sindicatos, aunque la propia Villar precisó luego que no se proponían “echar a tantos trabajadores como figuran en el papel”.

Otra alternativa que se baraja es la de reducir los salarios del gobierno (más de 42.000 euros netos en el caso del alcalde), el 50% de las dedicaciones exclusivas y el 25% de las parciales, así como la de equilibrar los salarios de todos los empleados municipales, ya que en la actual tesitura ni siquiera están garantizadas las nóminas del personal a partir de noviembre. Pero todo esto, aun siendo una consecuencia del gobierno de los últimos años, no se concretará hasta más adelante. Ayer solo se enjuiciaban las políticas sobre el pivote de la reprobación.

Xosé Represas, portavoz del BNG que se ofrece como alternativa en la alcaldía (es el segundo grupo, con cinco concejales), emplazó a González Solla a dimitir “para asumir su responsabilidad y la de su partido en la bancarrota del Ayuntamiento”. En el dilema de dimitir o seguir gobernando en minoría, Represas precisó: “Si dimite, usted y el PP asumen su responsabilidad política en la desfeita causada y en la herencia que dejan; si no dimiten, asumirán también toda la responsabilidad y las consecuencias de lo que suceda en el futuro”.

La grave crisis hace inexorable la reducción de la plantilla municipal

“Tiene usted una última oportunidad para demostrar que aún le queda un mínimo de decencia”, añadió Represas. “Si la mayoría de los representantes democráticos de los ciudadanos no le dan su apoyo, acepte la realidad y por el bien de Ponteareas, váyase, señor González”, ironizó con el latiguillo que popularizó José María Aznar cuando lideraba la oposición a Felipe González. En cualquier caso, negó su colaboración si el PP sigue en el gobierno.

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