El ruido en versión Maluenda

El portavoz del PP pide amparo a las Cortes porque se siente acosado en Twitter

Rafael Maluenda, portavoz en funciones del PP en las Cortes Valencianas.
Rafael Maluenda, portavoz en funciones del PP en las Cortes Valencianas.jordi vicent

El Gobierno central calibra el volumen del rescate financiero que requiere la Generalitat. El Consell estudia fórmulas para ceder a operadores privados la prestación del servicio público de sanidad. Las fundaciones públicas se suprimen o sostienen según criterios poco claros. Pero es tiempo de vacaciones y el PP no tiene el más mínimo interés por forzar al Consell a someterse al escrutinio de la oposición parlamentaria. Todo lo contrario. Reglamento en mano, Rafael Maluenda, portavoz en funciones del grupo mayoritario, explicó el viernes que no ha lugar a debatir en un pleno extraordinario el nuevo modelo sanitario ni a convocar la Diputación Permanente para tratar sobre la reestructuración del sector público. Pero no todo fueron negativas. Maluenda generó ruido suficiente como para ocultar la escasa disposición del PP a airear la crisis en el pleno de las Cortes

Tres negativas

La Junta de Portavoces de las Cortes rechazó la convocatoria de un pleno extraordinario que solicitaba Esquerra Unida para aclarar el futuro del modelo sanitario valenciano. El PP alegó que se trata de un asunto ordinario de control al Consell.

El PP también rechazó la convocatoria de la Diputación Permanente que solicita el PSPV para debatir los criterios sobre la reestructuración de las fundaciones públicas de la Generalitat.

Compromís solicitó, también sin éxito, que se adelantara el Debate de Política General. El PP argumentó que ese debate coincide con el primer pleno del periodo de sesiones, cuyo calendario debe fijarse a principios de septiembre.

La primera cacofonía se viene pergeñando desde hace una semana. Maluenda ha cargado contra Marina Albiol, diputada de Esquerra Unida, quien se autoinculpó simbólicamente del asalto a un supermercado en Marinaleda para denunciar la situación de extrema pobreza que sufren miles de ciudadanos.

El jueves, Maluenda registró un escrito que solicita a la Mesa de las Cortes que “analice la actitud” de Albiol y “adopte las medidas que proceda y estén a su alcance” porque considera que “la autoinculpación de la diputada podría dañar la honorabilidad de la primera institución de la Generalitat”.

Ignacio Blanco, de Esquerra Unida, hizo saber a Maluenda durante la Junta de Portavoces que “la senda de la acusación personal puede resultar peligrosa” y que no debería situar a Albiol en “una diana” porque representa la posición de “toda Esquerra Unida”. Pero ante los periodistas se explayó: “Maluenda pretende investigar a Marina Albiol cuando Rafael Blasco, que se sienta a su lado, se ha llevado seis millones de euros destinados a cooperación...”.

Blanco citó uno por uno los delitos atribuidos o imputados a 11 diputados del PP, desde delito electoral hasta corrupción, y sentenció: “Maluenda solo pretende crear cortinas de humo”. Puro ruido.

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Ana Barceló, del PSPV, calificó como “patética la posición del PP” respecto a la diputada de Esquerra Unida. “Ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”, comentó, sin dejar de citar los diversos casos de corrupción que salpican al grupo mayoritario.

Mónica Oltra, de Compromís, estimó que resulta “profundamente ridículo” analizar una “autoinculpación simbólica” en unos actos en los que ni siquiera participó Albiol, “como todo el mundo sabe”.

Maluenda no tuvo empacho en aludir a los “hechos vandálicos y delictivos” que rodearon el asalto al supermercado en Marinaleda, pero optó por introducir nuevas disonancias para tapar la ausencia de debate político en las Cortes.

El portavoz en funciones del PP, el diputado con más antigüedad en el Parlamento autonómico, expresó su preocupación por una serie de mensajes que ha recibido desde el pasado 22 de agosto a través de su cuenta de Twitter. “Recibo mensajes con insultos y descalificaciones”, dijo, “me llaman ‘fascista’ y me dicen ‘españolito vete a Madrid”. Maluenda aseguró estar muy preocupado a raíz de otro mensaje: “Cada vez estás más cerca del día en que tendréis que mirar debajo de vuestros coches’, una amenaza terrorista”.

Toda la oposición considera “patético” solicitar acciones contra Marina Albiol

Los mensajes se extienden a otros varios cargos y diputados del PP. Según Maluenda, la delegada del Gobierno Paula Sánchez de León; el vicesecretario nacional de Estudios y Planificación, Esteban González Pons; o el diputado autonómico Antonio Peral han recibido amenazas similares. “En otras épocas he tenido que mirar debajo de mi coche cada vez que subía”, dijo, “no saben ustedes lo que es eso”.

Dadas las circunstancias, Maluenda solicitó el viernes amparo por escrito a la Mesa de las Cortes “para poder seguir ejerciendo con libertad” sus funciones como diputado autonómico al tiempo que agradeció “la solidaridad” expresada por todos los grupos políticos.

¿Por qué no acudió directamente a la policía? “Porque no conozco al autor de los mensajes”, dijo, “pido amparo ante una persona que no sé donde está”.

Para redondear el asunto, Maluenda se identificó con Mireia Mollá, diputada de Compromís, quien solicitó amparo a la Mesa de las Cortes ante las amenazas vertidas “por una persona que está en la cárcel”, en alusión al empresario Augusto César Tauroni, imputado por el escándalo del desvío de fondos para cooperación internacional.

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