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Un colchón de casi 600 millones

Los 120 millones de la operación de Euskaltel y el crédito de 460 millones al 3,4% del BEI garantizan tesorería al Gobierno hasta el final de la legislatura

El 'lehendakari', Patxi López y el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Aguirre en la Lehendakaritza.
El 'lehendakari', Patxi López y el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Aguirre en la Lehendakaritza.

Los problemas económicos han sido una constante para el Gabinete de Patxi López desde el inicio de la legislatura. El desfase entre las previsiones de crecimiento que hizo el último Gobierno de Ibarretxe y la realidad de la recaudación del primer ejercicio socialista, en un contexto de hundimiento de la economía española, con una caída año tras año de los ingresos tributarios —están en niveles de 2007— y la creciente carestía del crédito, han provocado el mayor y más prolongado ajuste del gasto público de los últimos 25 años cuando desde 2005 crecía a un ritmo del 10% anual.

Cuando apenas faltan siete meses para las elecciones autonómicas, —si no hay adelanto— el PNV ha desempolvado los temores de una quiebra del Ejecutivo que ya auguro sin éxito el pasado marzo. Unas dudas que el Gabinete de Patxi López atribuye a la mala fe, sobre todo cuando los datos son “más públicos y transparentes que nunca”.

El Ejecutivo valora incluso no recurrir más a la deuda que ya tiene aprobada

Según datos hechos públicos en el Parlamento vasco y de la contabilidad oficial remitida al Gobierno central, el Ejecutivo de Patxi López dispone de un colchón de entre 580 y 600 millones para afrontar su tesorería sin agobios hasta el final de la legislatura. Un crédito del Banco Europeo de Inversines de 460 millones del BEI y la desinversión en Euskaltel —en torno a 120 millones adicionales— les han dado oxígeno.

“El crédito del BEI ha sido una pieza clave” aseguran fuentes acreditadas. Los 460 millones concedidos en julio a un interés del 3,4% cuando los tipos de referencia para las comunidades y los estados se situaban cerca del 7% ha sido la confirmación de que “Europa confía en la situación de Euskadi con datos reales”. Sin ese crédito, que ya estaba contemplado en las previsiones de Ejecutivo, y que la quiebra de algunas comunidades autónomas, —Valencia, Murcia y Cataluña—, hizo tambalear, el Ejecutivo hubiera tenido más problemas. La venta a Euskaltel por 68 millones de euros de una parte de la red de fibra óptica que ya le había alquilado los últimos 13 años, y la posterior desinversión pública de la participación resultante de esa operación más la que ya tiene, —que podría superar el 15% total— le va a reportar en torno a 120 millones más. El Ejecutivo valora incluso, no recurrir más al endeudamiento, pese a tener aprobado un nuevo tramo por la administración central dentro del Plan de Reequilibrio que presentó el pasado marzo.

Un colchón de casi 600 millones

Si esas dos operaciones garantizan tesorería, los últimos datos de caída de la recaudación hasta julio, —2,6% de media— permiten tener controlado el déficit en el objetivo del 1,5% en 2012. “El Gobierno tiene gasolina para que ni uno ni otro se conviertan en decisorios a la hora de adelantar las elecciones”, sostienen fuentes acreditadas, “pero si las cosas empeoran no vamos a dejar ningún agujero para los que vengan como hicieron con nosotros”, indican.

La deuda ha superado el récord del 6% del PIB —hasta situarse en el entorno del 10%— a la que tuvo que recurrir en 1993 el consejero del PNV José Luis Larrea, cuando la recaudación tributaria se le desplomó un 9,5%, y los empleados públicos tenían pactada una subida salarial del 8,5%. La carga financiera sobre el total del presupuesto se sitúa ahora en el 3,84%, cuando en 2005 era del 4,30%, y de entre el 7% y el 8,30% de 1998 a 2001.

La carga de la deuda es el 3,84% del del presupuesto, pero era el 8,30% en 2001

Pese a todo, el Ejecutivo ha mantenido su compromiso de no sobrepasar las líneas rojas de recortar los servicios públicos esenciales como la educación o la sanidad, y lejos de esa tentación, ha aumentado hasta cifras históricas los fondos destinados a ayudas a la industria y a la renta de Garantía de Ingresos, con cifras récord también de los usuarios, y 18.000 alumnos más en el sistema educativo.

La pelea por lograr una administración más eficiente a base de gestionar el gasto farmacéutico y de la nueva estrategia de crónicos, a la optimización de recursos a base de vender inmuebles y ahorro en alquileres, la contratación electrónica y el sistema de compras centralizado, han permitido racionalizar el gasto y acelerar los pagos pendientes hasta lograr el plazo mínimo de toda la serie histórica por debajo de los 40 días.

El próximo martes, el Gobierno explicará en su primera comparecencia del nuevo curso, si avanza en la confección de los presupuestos para 2013 y si mantiene la consigna con la que se fue de vacaciones, de seguir hasta el final de la legislatura.