Portugalete y Abanto se vuelcan en el recuerdo de la joven vizcaína asesinada

Los concentrados han guardado 15 minutos de silencio en el Ayuntamiento de Abanto-Zierbena A las siete de la tarde la localidad natal de la joven se ha volcado en un multitudinario funeral

Vecinas y amigas de la familia han participado en la concentración de repulsa de este mediodía por el asesinato de la joven de 28 años
Vecinas y amigas de la familia han participado en la concentración de repulsa de este mediodía por el asesinato de la joven de 28 añosLUIS ALBERTO GARCÍA

“Miles de razones contra la violencia sexista”. Entre ese mensaje, en euskera y en castellano, y las puertas del Ayuntamiento de Abanto-Zierbena,  se han concentrado este mediodía un centenar de vecinos y allegados. En el barrio de Gallarta de esa localidad, vivía Leire G.-B. O., la joven asesinada el pasado viernes en Castro Urdiales (Cantabria) a manos de un joven empleado de la familia que posteriormente se ahorcó en su vivienda de esa misma población. La concentración perseguía un doble objetivo: de un lado, dar "pleno apoyo" a la familia de Leire; de otro, mostrar un contundente rechazo hacia la violencia sexista y en concreto, hacia la muerte violenta de la joven de 28 años. 

“No entramos en los motivos”, aseguraba minutos antes del mediodía Nati Cuevas, una de las portavoces de la Coordinadora de Asociaciones de Mujeres de la margen izquierda. “Sabemos que ha muerto. Y los asesinatos a mujeres son la evidencia más brutal de la desigualdad que aún existe en la sociedad”. La policía no ha descartado el móvil de la agresión sexual, más aún cuando el supuesto asesino, S.V., tenía antecedentes policiales por ese delito. Pero entre los allegados y conocidos de la joven y su familia, la hipótesis con más peso es la de una mera discusión laboral y no una "obsesión".

Discusión que habría terminado con tres heridas de arma blanca que S.V. propinó a Leire con una navaja en la nave industrial, propiedad del padre de la joven. El agresor era de nacionalidad rumana, tenía 22 años y trabajaba en el negocio familiar desde hace tres. Fuentes cercanas a la familia aseguran que mantenía una relación muy cercana con el padre y el tío de la joven. De hecho, S.V. llegó a dejar una nota manuscrita en la que pedía perdón a Fernando, el padre.

Vecinos y amigos han mostrado incredulidad, tristeza y rabia a partes iguales. Todos han coincidido en definir a la joven fallecida como una persona muy buena, amable y educada. Entre los asistentes a la concentración figuraban representantes municipales de Abanto-Ziérbana, la localidad donde la joven vivía con su madre y su hermano pequeño, entre ellos el alcalde en funciones, Jon Etxebarria. También ha estado presente Mikel Torres, el alcalde de Portugalete, municipio natal de la victima donde esta tarde, a las siete, la basilica de Santa María y sus aledaños se han llenado de asistentes al funeral de la joven.

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