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“Basarlo todo en recortes drásticos es una política equivocada”

José Vicente González pide medidas de estímulo y más “laxitud” en el déficit El líder de la patronal propone un pacto para impulsar una sociedad "alicaída"

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José Vicente González, en la asamblea de Cierval, entre Salvador Navarro (presidente de la CEV) y Javier López Mora, secretario general de Cierval.
José Vicente González, en la asamblea de Cierval, entre Salvador Navarro (presidente de la CEV) y Javier López Mora, secretario general de Cierval. MÒNICA TORRES

“La austeridad, por sí sola, no basta y es una política equivocada basarlo todo en recortes drásticos”. El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (Cierval), José Vicente González, aprovechó este martes su discurso ante la asamblea ordinaria de la patronal autonómica para repasar sin tapujos “un entorno complicado, convulso, que ha condicionado la vida de las empresas y de los ciudadanos durante este año”.

González criticó las políticas contra la crisis económica en los ámbitos europeo, español y valenciano. Unas políticas sobre las que discrepó en aspectos clave. “Hace falta también estimular la economía y el crecimiento”, proclamó, tras considerar necesaria “una mayor laxitud en el cumplimiento de los objetivos del déficit” y afirmar que hay que “dejar de obsesionarse con la tasa de inflación” porque “países como Alemania pueden aceptar una inflación superior y estimular el consumo”.

González repasó el año transcurrido desde que Francisco Camps fue relevado por Alberto Fabra al frente del Consell, con la llegada posterior de Mariano Rajoy a la Moncloa, para señalar que “las cosas han ido de mal en peor”. La prima de riesgo le sirvió de ejemplo y recordó que, si en julio del año pasado estaba en 247 puntos básicos, ayer mismo “escalaba hasta los 630”. También la caída del Ibex, de 10.230 puntos a 6.020; el aumento del paro en 600.000 personas en España y 60.000 en la Comunidad Valenciana, o la evolución negativa del PIB, que es ya del 0,4%, le sirvieron para constatar que estamos ante “una recesión en toda regla”. “La situación actual es insostenible y, o todos hacemos lo que debemos hacer, o no vamos a salir de esta”, advirtió.

“El riesgo de que se venga abajo el euro es evidente”, alertó el presidente de Cierval y vicepresidente de la CEOE, que añadió: “En ese caso, la catástrofe sería de tal magnitud que prefiero pensar que, aunque sea a última hora, se tomarán las medidas oportunas”.

“No podemos tener AVE en cada ciudad o aeropuertos sin actividad”

José Vicente González abogó por que la Administraciones públicas reduzcan “imperiosamente el gasto corriente y el tamaño” y se refirió a las últimas medidas económicas adoptadas por el Gobierno, para destacar que un 52% del ahorro viene del aumento de ingresos y un 48% de la disminución de gastos. “Cuando hablamos de aumento de los ingresos estamos hablando de disminución del dinero disponible en los bolsillos de los ciudadanos y las empresas”, indicó, antes de vaticinar que las medidas de subida de impuestos como el IVA tienen efecto inmediato pero “irremisiblemente van a profundizar la recesión en la que ya vivimos y a disminuir el consumo”. Pese a ello, se mostró resignado a aceptar los aumentos de impuestos siempre que tengan carácter temporal.

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Del otro 48% del recorte diseñado por el Gobierno de Rajoy, el presidente de la patronal autonómica dijo que, a excepción de la paga extra de los empleados públicos, “no es de efectos tan inmediatos” y viene en su mayor parte “por el lado de la reducción de las inversiones productivas capaces de crear empleo y futuro”, lo que supone un riesgo a corto y largo plazo.

En este punto, González señaló que “es imprescindible mostrar a los españoles una hoja de ruta de cómo vamos a salir de la crisis. Se pueden pedir sacrificios, pero también infundir confianza”. Una reflexión que enlazaría al final de su discurso con la petición de un pacto. “Sería deseable un acuerdo entre Gobierno, partidos políticos y organizaciones empresariales y sindicales que dé un nuevo impulso a una sociedad alicaída”, aseguró. “Es tiempo de unir esfuerzos y no de posturas egoístas, cortoplacistas y miopes. Nosotros estamos listos para el acuerdo”.

“No entendemos a los diputados votando a favor de otro corredor”

La alusión a las infraestructuras sirvió al presidente de Cierval para enfocar la situación a escala valenciana. Hay unas infraestructuras “físicas” y otras “intangibles”. Sobre estas últimas criticó que en España, al revés que en Estados Unidos o Alemania, se hayan reducido “drásticamente” las inversiones en investigación y desarrollo (I+D) y que se haya dejado “al borde de la inanición” a institutos tecnológicos o universitarios.

“No podemos tener AVE en cada ciudad, carreteras con escaso tráfico o aeropuertos sin actividad”, añadió González, en una clara alusión al hablar de las infraestructuras físicas. “Hay que priorizar”. Y situó el corredor mediterráneo como una “prioridad de prioridades”. Advirtió que “el tercer carril es un paso, pero no la solución” y recordó el compromiso de la ministra de Fomento de incluir en los presupuestos de 2013 partidas que permitan acabar los AVE en la Comunidad Valenciana y realizar estudios para el corredor mediterráneo completo. Añadió: “No hay signos alentadores, de momento, para esta infraestructura”.

No se reprimió González al criticar a los partidos políticos por su actitud. “No entendemos la posición de los representantes valencianos en el Parlamento español votando a favor de otro corredor que ni siquiera ha recibido la calificación de prioritario por parte de la Unión Europea”, se quejó. “Esperábamos mayor sensibilidad por parte de ellos”, añadió, para introducir en el discurso un comentario que no llevaba escrito: “Así, nos va a dar lo mismo votar a gente de A Coruña o Ciudad Real, con todo el respeto para los de A Coruña o Ciudad Real”.

No fue la única improvisación del presidente de Cierval en su discurso. Al repasar la debacle del sistema financiero valenciano, recordó la intervención de la CAM y del Banco de Valencia, la sustitución de José Luis Olivas, en medio de la crisis de Bankia, por Francisco Pons, a quien calificó como “un querido amigo”, y la intervención final de Bankia. “Siempre nos quedará Caixa Ontinyent, que se ha distinguido por una administración prudente, sin excesos inmobiliarios y pegada al terreno”, añadió González, no sin ironía, al margen del texto que llevaba preparado. El fondo de 100.000 millones de la UE para refinanciar los bancos, constató, “no ha servido para tranquilizar los mercados”.

“El riesgo de que se venga abajo el euro es evidente”, dice

Sobre la situación de las cuentas de la Generalitat Valenciana, el dirigente patronal declaró a los periodistas tras la asamblea de Cierval que “se llame rescate o no, eso da igual”, el Estado “tenía que echar una mano porque, si se va a la porra una comunidad autónoma, nos vamos todos detrás, incluyendo el Estado”. Dentro de la asamblea, apeló a perseverar reclamando una adecuada financiación autonómica, pero advirtió de que el contexto no lo hace fácil. A corto plazo, añadió, lo que sí que puede hacer el Estado es aumentar la inversión en la Comunidad Valenciana, que en 2012 solo representa el 7,9% de la inversión territorializada.

Ya en el terreno estrictamente empresarial, González aseguró que “el primer deber en una situación como esta es sobrevivir”. Llamó a fijarse en empresas que funcionan “razonablemente bien” porque son innovadoras, están internacionalizadas, tienen un tamaño adecuado e invierten en formación de sus trabajadores. Y en relación con las organizaciones empresariales invitó a “un profundo reajuste”. Para el “mal endémico” de la financiación pidió un tratamiento similar a los partidos políticos, que reciben una cantidad anual en función de su representatividad. El presidente de Cierval concluyó con un llamamiento al esfuerzo. “Nos queda por delante un tiempo que se atisba prolongado, de sangre, sudor y lágrimas, pero al final encontraremos la salida”.

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