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Nueva reforma del presupuesto para quitar la extra a los empleados públicos

La Xunta anuncia una bajada de sueldo para el presidente y los conselleiros del 7%.

La protesta de los funcionarios cortó ayer una avenida de Santiago.
La protesta de los funcionarios cortó ayer una avenida de Santiago.

La mejor situación económica de Galicia, la solvencia de la comunidad que invoca Feijóo y sus conselleiros gracias a la contención del déficit, no impedirá que la Xunta recorte el sueldo de nuevo a los funcionarios y también a los trabajadores de las empresas públicas siguiendo la línea que ha marcado el Gobierno de Mariano Rajoy. La decisión se adoptará formalmente esta mañana durante una reunión extraordinaria que presidirá, recién llegado de su gira por Latinoamérica, Alberto Núñez Feijóo. Con los trabajadores de la Administración protestando a las puertas de los edificios de la Xunta, el anuncio lo realizó ayer el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, encargado de presidir la reunión semanal del Gobierno, quien avanzó que hoy comenzarán los trámites para modificar los Presupuestos y bajarle el sueldo a los funcionarios y trabajadores de la Xunta y sus empresas públicas un 7% que es lo que representa la supresión de la paga extraordinaria de septiembre. “Las medidas no son fáciles para quienes las reciben pero no tampoco para quienes las toman”, vino a decir Rueda, quien responsabilizó de la actual situación de España al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Desde la sede de la Xunta y entre constantes reproches al antiguo Ejecutivo socialista, Rueda aseguró que las medidas dolorosas se adoptan “para salir cuanto antes de la situación heredada”. Si hace un año desde ese mismo atril se culpaba a Zapatero por haber bajado un 5% el sueldo a los empleados públicos, ahora que el presidente es Rajoy y esos mismos salarios volverán a caer pero en un 7%, la Xunta vuelve a hacer responsable al anterior gobierno socialista por el “enorme déficit” del país.

El hasta ayer presidente en funciones aseguró que “la alternativa a estas medidas sería no tomarlas, lo que a la larga sería peor”, pasando por alto otras posibles fórmulas para contener el déficit público como los impuestos a las grandes fortunas y otras ideas que plantea la oposición.

Para amortiguar el efecto de una decisión tan impopular, la Xunta avanzó ayer que rebajará el sueldo del presidente, conselleiros, altos cargos y personal de gabinete así como de los directivos de las empresas públicas en un 7,1%, como una forma de solidarizarse con el funcionariado.