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Un hotel con muralla de la Barcino romana

Rafael Moneo rehabilita un palacete del siglo XII en el barrio gótico

El hotel Mercer durante los preparativos previos a la inauguración.
El hotel Mercer durante los preparativos previos a la inauguración.

Tomarse un café junto a la torre número 28 de la muralla romana de Barcelona, entre ventanas góticas y techos medievales, será posible a partir de finales de agosto de este año. Se trata del nuevo hotel Mercer de cinco estrellas Gran Lujo, con sede en un palacete del siglo XII, considerado patrimonio nacional y rehabilitado por el arquitecto Rafael Moneo.

Con una fachada medieval que se mantiene intacta, el hotel boutique presenta 28 habitaciones, cada una de las cuales esconde un tesoro histórico. Vigas de madera de la edad media, elementos neoclásicos o paredes de varios siglos de antigüedad, todos reunidos en un único espacio precedido por un gran portón de madera en la calle Lledò del barrio gótico.

“Pretendemos poner en valor el patrimonio, mezclándolo con elementos de diseño y convirtiéndolo en referente del turismo cultural”, asegura Francesc Holgado, gerente general del grupo Mercer Hoteles. Explica que el proyecto es el resultado de cuatro años de obras y estudios arqueológicos, desarrollados en coordinación con el Patrimonio Artístico de la Generalitat.

El edificio pasó a ser habitable cuando dejó de ser muralla de defensa, albergando a familias de la burguesía catalana. Algunas pinturas y obras de arte de su propiedad, se han recuperado y hoy decoran los centros comunes del hotel. Centros que también están abiertos a quienes no son huéspedes del hotel, en el caso del restaurante de la planta baja, la más noble. Sus visitantes podrán degustar la oferta gastronómica de Josep María Masó junto a una pared de la muralla romana.

Otros espacios emblemáticos destinados a los huéspedes incluyen una biblioteca claustro, por donde pasa el antiguo Camino de Ronda, también recuperado, y un patio medieval con arcos y balcones de diferentes siglos. El nuevo hotel, situado en el antiguo núcleo de la ciudad romana de Barcino (Colonia Julia Augusta Flaventina Paterna Barcino), se convierte en el más emblemático del grupo Mercer, que cuenta con dos establecimientos similares, el Mercer Hotel Casa Torner y Güell, en Vilafranca del Penedès (Barcelona) y el Mercer Boria, con sede en un palacete del siglo XVIII en Barcelona.