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Once casos más de legionela en el hotel de Calp donde ya murieron tres turistas

Cuatro de los afectados son madrileños, tres son turistas belgas y otros tres valencianos

Hace menos de medio año la bacteria causó tres muertos y afectó a 18 personas más

Exterior del hotel Diamante Beach en Calp.
Exterior del hotel Diamante Beach en Calp.

El segundo brote de legionela en lo que va de año en el hotel Diamond Beach de Calp ha afectado ya a 11 turistas. El establecimiento registró un brote en enero que afectó a 18 personas y causó la muerte de tres turistas británicos. La Consejería de Sanidad informó este miércoles de tres nuevos casos en este segundo episodio, que se suman a los ocho conocidos el lunes.

De 11 los afectados, cuatro son ciudadanos belgas (tres ya en su país de origen), otros cuatro proceden de la Comunidad de Madrid y los otros tres son de la Comunidad Valenciana. Un ciudadano belga y dos valencianos permanecen ingresados en hospitales de la Comunidad y su evolución es favorable. El hotel fue clausurado el lunes tras confirmarse la presencia de la bacteria en la zona del spa, y sus 300 clientes fueron realojados en otros establecimientos.

La consejería insistió en que actuaron “correctamente” y desde el primer momento “como siempre que se produce este tipo de incidencia epidemiológica”. El hotel permanecerá cerrado hasta detectar el origen del foco y lograr su eliminación. Sanidad aseguró que el hotel “cumple estrictamente con la normativa en materia de instalaciones”.

Comparecencias

En el ámbito político, tanto PSPV-PSOE como EU solicitaron ayer que la Consejería de Sanidad ofrezca explicaciones en las Cortes Valencianas sobre este segundo brote en Calp. En sendos comunicados, ambas formaciones piden “claridad y transparencia”. El socialista Ignacio Subías recordó que se trata de la segunda vez que se da esta circunstancia en el mismo establecimiento hotelero.

Para el socialista, es imprescindible que el consejero, Luis Rosado, “explique las actuaciones que se han llevado a cabo para atajarlo [el brote] y cuándo comenzó”. Por su parte, desde EU consideran que la actual situación es responsabilidad de Sanidad porque “no ha sabido dar una respuesta eficaz a este grave problema cometiendo una presunta negligencia sin precedentes que afecta, en primer lugar, a los usuarios y, en paralelo, al empleo indirecto”.

La presidenta del Defensor del Paciente, Carmen Flores, solicitó a la fiscalía que abra una investigación de oficio para si esclarecer si hay responsabilidades penales.

“Nos ha pillado por sorpresa, nadie dijo nada”

E. M. / S. N.

Los turistas hospedados en el hotel Diamante Beach de Calp manifestaron su indignación por la falta de información y de previsión tanto de la dirección del hotel como de la consejería. Ernesto Fernández llegó el lunes con su familia desde Madrid para pasar una semana. “Si el domingo cerraron el spa ya lo sabían, son imprudentes con la cantidad de niños pequeños y mujeres embarazadas que hay”, dijo enojado. “Y los hoteles que nos ofrecen son peores, yo pondré una denuncia y reclamaré”, agregó este turista afectado.

La diferencia de este segundo brote de legionela respecto al registrado en el mes de enero es el tipo de cliente. A principios de año, la mayoría de afectados eran extranjeros, principalmente británicos. Sin embargo, ayer eran familias procedentes de Toledo, Madrid, Murcia o Guadalajara.

El hotel, con una ocupación del 85%, intentó recolocar a sus clientes en otros establecimientos de esta localidad turística, pero algunos de ellos optaron por regresar a sus respectivas casas. “Nosotros llegamos ayer [por el lunes] y regresamos a casa, han sido cortas las vacaciones este año”, admitía resignada Josefina Piñeiro, una vecina de Toledo que se disponía a pasar una semana en este hotel, en el que cada noche le costaba 115 euros por habitación doble.

Este martes, a la hora del desayuno, la dirección del hotel decidió informar de la situación a sus 300 huéspedes, que fueron convocados para acudir a la recepción. La psicosis y el pánico se apoderaron de algunos de ellos. “Si no estaban seguros, no debían permitir que volviera a funcionar”, aseguró una vecina de Madrid. “Nos ha pillado por sorpresa, hemos llamado antes de venir y no nos han dicho nada”, admitía una pareja procedente de Murcia que se disponía a coger su habitación reservada.

Javier Blas, vecino de Guadalajara, tenía reservados 15 días de estancia. “Venimos todos los años, nos gusta mucho este hotel, pero este año tendremos que cambiar”, admitió resignado.

Ginés Prieto, sobrino de las dos vecinas de Boadilla de Monte afectadas, dijo: “Mis tías tenían una salud de hierro. Es evidente que los controles han fallado. No digo que voluntariamente, pero han fallado”, “Se encontraban perfectamente de salud antes de salir de viaje y, en cambio, han regresado afectadas por una bacteria que hace seis meses ya causó tres muertos”, añadió.