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Los promotores fían al mercado extranjero la venta de miles de casas

El Salón Inmobiliario de Málaga arranca con descuentos de hasta el 57%

Compradores visitan el 'stand' de una inmobiliaria en la feria Simed.
Compradores visitan el 'stand' de una inmobiliaria en la feria Simed.

Por superficie ocupada, el Salón Inmobiliario del Mediterráneo (Simed) es más bien un hall. La feria de referencia en el sector del ladrillo en la Costa del Sol ha menguado tanto a causa de la crisis que, si no fuera por la participación de las instituciones públicas —principalmente el Ayuntamiento de Málaga— la muestra cabría en un apartamento mediano. Sin embargo, las promotoras que han sobrevivido al tsunami que se ha llevado por delante a decenas de empresas de todo tamaño, notan que algo se mueve en el mercado. El movimiento, cada vez menos tímido, viene, sobre todo, de fuera de España.

Grandes inversores alemanes, rusos, chinos y nórdicos están aprovechando la caída de precios en el sector inmobiliario —en el Simed hay descuentos de hasta el 70%— para tomar posiciones en la Costa del Sol y también en el interior de Andalucía. “El mercado internacional busca edificios antiguos para rehabilitar y también hoteles, porque las viviendas que se han construido en los últimos diez años no les ofrecen muchas garantías”, afirma Margarita Morales, encargada del departamento internacional de la consultora inmobiliaria Kinos.

Según Morales, los establecimientos hoteleros de la Costa del Sol han despertado el interés de inversores chinos. “El problema es que muchas veces son edificios obsoletos o a los que le falta la categoría que ellos buscan” afirma Morales. La primera línea del litoral mediterráneo, las islas y Madrid y Barcelona son los principales focos de interés. “El problema ahora es la incertidumbre económica. Con la noticia del rescate a la banca española y las imágenes de las protestas se ha trasladado una impresión de inseguridad, y eso está desviando el mercado chino a Estados Unidos”, constata la consultora inmobiliaria, cuya compañía maneja “alrededor de 100.000 fincas registrales —viviendas, locales, garajes— en toda España.

Los inversores españoles han vuelto al sector inmobiliario como refugio frente a los vaivenes de la bolsa. Sin embargo, más que por viviendas de segunda residencia, se decantan por “productos premium”, como locales comerciales en las calles más cotizadas de las grandes ciudades, explica Morales.

El inversor nacional refugia su patrimonio en locales comerciales en las calles más cotizadas de España

La inestabilidad económica, acentuada en los últimos meses, también ha causado un retraimiento de otro mercado en alza, el nórdico. Juan Samper, consultor legal en Finlandia, acude al Simed para participar en el encuentro entre promotoras españolas y agencias inmobiliarias de seis países organizado por la Agencia Andaluza de Promoción Exterior, Extenda. “El mercado nórdico tiene mucho potencial, se está moviendo mucho y con una demanda muy variada que va desde el jubilado que busca un apartamento en localidades con gran presencia de ciudadanos de su país, como Fuengirola, a grandes inversores interesados en promociones enteras”, asegura Samper.

En total, Extenda ha organizado 300 encuentros entre los promotores y las firmas inmobiliarias, así como visitas a varias promociones. “Los inversores quieren promociones finalizadas desde villas de lujo a apartamentos, en zonas turísticas y de interior, lo que no quieren es suelo o promociones sin terminar”, afirma Benito Márquez, técnico de la agencia Extenda.

En el Simed se ofertan alrededor de 3.000 viviendas, con descuentos de hasta el 57% en zonas de playa como Torremolinos, Rincón de la Victoria o Mijas. Junto a promotoras clásicas de Málaga como Salsa Inmobiliaria, que busca liquidar su stock de viviendas, al salón acuden otras compañías que comenzaron a construir sus promociones en lo más crudo de la crisis.

Es el caso de Gorkaba 97, que comercializa una promoción de 67 viviendas de lujo en Rincón de la Victoria, La Zenaida. “Buscamos un cliente exclusivo y todavía no tenemos cargas ni prisas por vender, aunque estas casas hace cinco años habrían costado un 30% más”, explica Alejandro Robles, comercial de la compañía.