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Navarro pide que el Parlament investigue los escándalos de la sanidad catalana

“En estos momentos difíciles, los ciudadanos exigen saber la verdad”, sostiene el líder del PSC

La comisión sanitaria solo verá la luz si la apoya CiU o del resto de partidos

Pere Navarro, ayer atendiendo a la prensa en la plaza de Catalunya de Girona.
Pere Navarro, ayer atendiendo a la prensa en la plaza de Catalunya de Girona.

El primer secretario del PSC, Pere Navarro, ha decidido dar un paso al frente ante el cúmulo de escándalos que azotan la sanidad catalana en los últimos meses, algunos de ellos relacionados con personas de su partido. “Lo que queremos es que se sepa la verdad. En estos momentos complicados, la ciudadanía exige a los políticos que digan la verdad en todos los casos”, afirmó. Navarro ha ordenado al Grupo Socialista en el Parlament que solicite la creación de una comisión de investigación sobre los consorcios y las fundaciones implicados en pagos irregulares, adjudicaciones sin concurso, salarios millonarios y favores políticos.

Navarro aseguró que su intención es llegar hasta el final para aclarar el entramado de intereses tejido durante décadas en el sistema sanitario, con el rol central del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) como financiador y del Consorcio de Salud y Social de Cataluña (CSC) —entidad pública de origen municipalista— como vaso comunicante entre las decenas de centros y organismos sanitarios que ha gestionado en los últimos 20 años. El líder de los socialistas catalanes pidió que se investigue la relación entre ambos y también con el Grupo Serhs, empresa presidida por el exalcalde de Calella por CiU Ramon Bagó. La Oficina Antifraude investiga decenas de contratos en hospitales públicos obtenidos por Serhs, muchos sin concurso público.

Navarro anunció que el PSC buscará apoyos en el resto de las formaciones políticas para que prospere la investigación y afirmó que no se amilanará a la hora de exigir cuentas a los responsables. “Se depurarán responsabilidades administrativas y, si hace falta, también políticas”, declaró el primer secretario de los socialistas catalanes. En caso de prosperar, la investigación alcanzará a consorcios y empresas públicas, y también a fundaciones que gestionan hospitales financiados con fondos públicos, como el Sant Pau. Innova, empresa municipal de Reus, sería otra de las entidades sobre las que poner el foco. EL PAÍS publicó ayer que Innova pagó entre 2007 y 2011 casi 700.000 euros a Carles Manté, exdirector del CatSalut. Una auditoría en marcha considera estos pagos “injustificados”, según fuentes del Ayuntamiento de Reus. Josep Prat, actual presidente del Instituto Catalán de la Salud (ICS), era el máximo ejecutivo de Innova cuando se hicieron estos pagos.

El PSC necesitará muchos apoyos en el Parlament para llevar adelante la comisión de investigación

El PSC quiere que se investigue también a la Corporación de Salud del Maresme y la Selva, protagonista del caso Crespo. Una empresa filial de la corporación dirigida por el exalcalde de Lloret y diputado por CiU Xavier Crespo efectuó pagos irregulares a médicos, gestores y al propio Crespo por valor de 1,3 millones de euros entre 2000 y 2005. Estas y otras irregularidades figuran en una auditoría de la Sindicatura de Cuentas que, tras las presiones de CiU, fue archivada.

Preguntado por la posibilidad de que en la investigación se vean implicados miembros del PSC, Navarro afirmó: “He comunicado al grupo que la decisión es fomentar la máxima transparencia”. Los socialistas trabajan ya para redactar una lista con los organismos, consorcios y empresas que son susceptibles de ser investigados.

Las irregularidades detectadas en Reus ocurrieron con un alcalde socialista (Lluís Miquel Pérez) y el archivo del caso Crespo en la Sindicatura de Cuentas coincidió en el tiempo con el Gobierno del tripartito, cuando el Departamento de Salud estaba en manos de Marina Geli (PSC). Quizá por ello Navarro quiso dejar claro que tiene “plena confianza” en la sanidad pública y en el modelo catalán, así como en las personas que lo gestionaron. Navarro dice que el partido no “prejuzga”, pero quiere que los gestores sanitarios expliquen su trabajo. “Cuando sepamos lo que ha pasado, conoceremos las responsabilidades”, afirmó. El objetivo es devolver a la ciudadanía la confianza sobre “un bien tan preciado como el sistema de salud”.

El PSC necesitará muchos apoyos en el Parlament para llevar adelante la comisión de investigación. El reglamento de la Cámara prevé una vía directa —la creación de la comisión si lo piden tres grupos parlamentarios— y una indirecta, que debe ser aprobada por el pleno. Los socialistas han optado por la segunda, ya que la vía directa es inutilizable ya que los partidos más dispuestos a apoyarla —ERC, ICV y Ciutadans— han agotado su única posibilidad anual de impulsar comisiones con la de las cajas de ahorro. Así, el PSC planteará una votación en el pleno, cuyo resultado era ayer una incógnita.

Solo con los votos de CiU habría suficiente para llevar adelante la comisión. Los nacionalistas, siempre reacios a este formato de debate, reaccionaron con “sorpresa” ante la circunstancia de que parte de los hechos afecten a gobernantes socialistas. Su portavoz, Jordi Turull, se mostró dispuesto a estudiar la propuesta del PSC: “Veremos con qué ánimo lo proponen, si es para hacer una perdigonada general o para buscar el titular fácil”.

Si CiU vota en contra, la iniciativa del PSC requerirá el apoyo del resto de los partidos. Aquí la incógnita es el PP, aún más reticente a las comisiones de investigación. Con los demás no habrá problema. Esquerra e Iniciativa se muestran favorables. “Estamos a favor, aunque falta acotar el motivo y el alcance de la comisión”, opinó la portavoz de ERC, Anna Simó, que planteó la problemática que supone para los grupos pequeños la coincidencia de dos comisiones de investigación. “Es una dificultad, pero lo podremos solucionar”, agregó la ecosocialista Dolors Camats. Solidaritat exigió una revisión global del sistema sanitario que arranque con los Gobiernos de Jordi Pujol. Ciutadans condicionó su apoyo a que también se examine la gestión del tripartito.

Cinco sombras sobre la sanidad catalana

Caso Manté. Josep Prat, presidente del ICS, pagó a través de Innova 700.000 euros “injustificados” al exdirector del CatSalud Carles Manté, según una auditoría en marcha.

Caso Crespo. Una filial de los hospitales de Blanes y Calella dirigida por el diputado de CiU Xavier Crespo gastó 1,3 millones de euros sin justificar, según una auditoría de la Sindicatura de Cuentas no hecha pública.

Caso Sant Pau. Una querella interpuesta por una médico del hospital ha puesto de manifiesto pagos irregulares, favores políticos, sobrecostes y adjudicaciones sin concurso.

Caso Bagó. El empresario Ramon Bagó obtuvo decenas de millones de euros en contratos para sus empresas a través de hospitales gestionados por un organismo público que él dirigía.

Caso Prat. Josep Prat, director general de Innova, cobraba 280.000 euros al año y simultaneó este cargo con la presidencia del ICS y la vicepresidencia del grupo hospitalario privado USP.

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