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La comisión de la CAM acaba sus comparecencias hasta septiembre

Dos exmiembros de la comisión de control desconocían requerimientos del Banco de España

Asunción Martínez, exmiembro de la comisión de control de la CAM, en las Cortes.
Asunción Martínez, exmiembro de la comisión de control de la CAM, en las Cortes.

La comisión de las Cortes Valencianas que investiga la intervención de Caja Mediterráneo por el Banco de España ha celebrado hoy su última reunión hasta el mes de septiembre, fecha en que se retomará la ronda de comparecencias previstas. Todavía quedan por declarar entre 20 y 30 personas de las que se acordaron en el plan de trabajo aprobado. Casi tantas como han desfilado ya por la comisión.

Esta primera ronda de declaraciones ha culminado hoy con los testimonios de dos exmiembros de la comisión de control de la CAM que han asegurado, como ya ha ocurrido en otros casos, que no conocieron los requerimientos del Banco de España sobre la gravedad de la situación de la caja hasta que esta fue intervenida en julio de 2011.

Así lo han explicado en la comisión Asunción Martínez, licenciada en Derecho y miembro de la comisión desde febrero de 2007, y César Estrada, informático e integrante de la comisión a propuesta de UGT entre febrero de 2010 y noviembre de 2011, cuando se acogió al ERE ejecutado en la caja. Del primer requerimiento del Banco de España, enviado en diciembre de 2010, ambos han coincidido en señalar que entonces solo se les dijo que la entidad había concluido una inspección de dos años y medio de la caja, por lo que cuando se les leyó el del 21 de julio se quedaron "perplejos", ha asegurado Estrada.

Sobre la función de la comisión, Estrada ha resumido: "Tampoco éramos expertos en Derecho, pero había un asesor que nos asesoraba de que todo estaba correcto", y ha resaltado que los auditores internos no les transmitieron la existencia de requerimientos y los externos no hicieron "ninguna salvedad".

Martínez ha señalado que la comisión se reunía una vez al mes, la misma tarde en que lo había hecho el consejo de administración o al día siguiente, por lo que "no podían" tener las actas, y en ellas el director general daba cuenta "verbalmente" de los asuntos tratados y los miembros del órgano de control se daban "por enterados".

Estrada ha destacado, además, que una comisión de control no es una "auditoría de auditorías", mientras que Martínez ha afirmado que no dudaban de los informes de los auditores, porque tienen unos conocimientos "muy superiores" a los suyos y "en ningún momento" presentaron "ninguna salvedad".

"Si hubiera visto la más mínima sospecha de falsedades o de que entrábamos en un camino dudoso", sus ahorros y los de su familia no seguirían en la CAM y allí están, ha destacado Martínez, quien ha señalado que los técnicos y profesionales cualificados que informaban a la comisión nunca notificaron ninguna "operación irregular" ni hablaron de "deterioro" o "quebranto".

Estrada ha asegurado que "a nadie se le pasó por la cabeza" pedir información adicional al Banco de España, pues no tenían indicios de que hiciera falta, aunque ha considerado que si esa entidad no ha querido reunirse con la comisión de investigación de las Cortes, a ellos no les hubieran hecho "ni caso".