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La Diputación de Almería gastará 19 millones en construir un edificio

El equipo de gobierno pretende aglutinar en el inmueble todos los servicios administrativos que actualmente se distribuyen en siete edificios

El presidente de la Diputación de Almería, Gabriel Amat, en julio de 2000.
El presidente de la Diputación de Almería, Gabriel Amat, en julio de 2000.

La Diputación Provincial de Almería ha dado el primer paso para construir un edificio administrativo de 12 millones de euros y una residencia asistida, de siete. El inmueble, en el que el equipo de gobierno (PP) pretende aglutinar todos los servicios administrativos que actualmente se distribuyen en siete edificios en la ciudad —tres de ellos en régimen de alquiler—, llevará el nombre de Edificio 102 —en relación al número de pueblos de Almería— y se construirá en un solar de 32.500 metros cuadrados.

La institución supramunicipal, que ha reducido considerablemente este año la inversión en gasto social y aún debe solucionar problemas tan básicos como el abastecimiento de agua potable en municipios del interior, gastará 19 millones de euros en ladrillo y argumenta que lo hace para reducir gasto en alquiler. Según el presidente, Gabriel Amat, cada año se invierten cuatro millones de euros en este concepto. Sin embargo, en los Presupuestos Generales de la Diputación Provincial para 2012 todas las partidas destinadas a alquiler suman tan solo 138.845 euros. El mantenimiento del nuevo edificio rondará anualmente los 500.000 euros, según sus cálculos.

La creación del Edificio 102 ni siquiera estaba proyectada. En el último pleno se aprobó una modificación presupuestaria de dos millones de euros para iniciar el estudio de detalle. El gobierno de la Diputación actúa con diligencia, ya que quiere iniciar obras antes de 2013.

El PSOE recuerda que la idea de unificar los edificios de la Diputación es un proyecto lejano pero que, ahora, “es el peor momento económico para iniciar este macroproyecto, ya que las prioridades en los pueblos de la provincia son atender las necesidades básicas”, sostiene la diputada portavoz, Esperanza Pérez.

El proyecto, para IU, “no es oportuno, eficiente ni necesario”, según el diputado Juan Pablo Yakubiuk, quien solicitó al equipo de gobierno el plan económico financiero que aconseja realizar esta importante inversión en época de recorte. Dicho plan no se ha dado a conocer, así como los detalles del proyecto ni de la operación urbanística en general. Actualmente, la Diputación cuenta con una residencia asistida en la periferia y a ese suelo le sacará, presumiblemente, una rentabilidad. Además, en el solar en el que se ubicará la nueva residencia y el edificio administrativo se construirán viviendas, que promoverá la institución provincial. Tampoco se ha especificado el uso que se dará al resto de edificios que son propiedad de la Diputación y cuyas instalaciones se trasladarán al nuevo inmueble. Todos ellos están situados en el centro y algunos son edificios catalogados según el Plan General.

Existen, igualmente, sombras en torno a la gestión de la futura residencia que, según los sindicatos, se privatizará. Gabriel Amat ya dejó claro en el último pleno que invertir en los mayores dependientes es tirar el dinero. “Tenemos que hacer algo con la residencia. Con la que está cayendo, esta Diputación no puede hacer frente todos los años a una inversión a fondo perdido. Es dinero que se pierde”, recalcó. Asegura, además, que el cambio de residencia —de la periferia al centro— se lo solicitaron los internos deseosos de pasear “por el centro”. Sólo el 5% de los residentes puede moverse por sí mismos. El resto, son grandes dependientes.