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Los 50 de 62

Edicions 62 celebra en Caixafòrum su medio siglo de vida, que ha traducido en un catálogo de 4.531 títulos y más de 46 millones de ejemplares

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y Josep Maria Castellet, en el Caixafòrum
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y Josep Maria Castellet, en el Caixafòrum

En el principio fueron dos, empujados por uno. La pareja eran Ramon Bastardes y Max Cahner, que el 12 de mayo de 1962 publicaban el primer y único libro ese año de su flamante editorial, originalmente bautizada como Edicions 62. El volumen era Nosaltres, els valencians, de Joan Fuster. El uno fue, como tantas cosas durante la resistencia cultural de esos años en Cataluña, Josep Benet, con el ascendiente suficiente sobre esos dos jóvenes, que habían convertido la publicación montserratina Germinabit en la revista Serra d’Or, para llevarlos a crear la empresa que se constituiría en 1963 con un capital de 500.000 pesetas. De todo eso hace, pues, medio siglo, lo que la editorial celebró ayer en un gran acto en Caixafòrum de Barcelona.

Dos años más tarde, en 1964, sucederían dos hechos clave: el fichaje de Josep Maria Castellet como director literario —que contribuyó a evitar que el sello quedara reducido a una empresa folclórica y provinciana en lo cultural como era el secreto deseo de las autoridades franquistas— y la expulsión de Cahner de España.

“La editorial quedó marcada como catalanista y separatista por ese episodio”, recuerda Castellet, hoy presidente de Grup 62, que tampoco puede sacarse de encima la pesadilla de 1969-1970: la falta de sentido económico provocó que el arranque de la Enciclopèdia Catalana (“costaba muchísimo dinero y se quiso crear ex novo, sin coger partes de otras ya existentes en el extranjero”, rememora Castellet) casi acabara con la editorial, a pesar del préstamo concedido por Banca Catalana y del millón de pesetas que, de su bolsillo, puso Jordi Pujol.

El traspaso del proyecto a una nueva sociedad quitó lastre a una empresa que empezó a consolidarse en 1978, con la aparición de la colección Les Millors Obres de la Literatura Catalana, la MOLC, dirigida por Joaquim Molas.

Era una colección que estaba creada “pensando en que las escuelas necesitarían este tipo de libros cuando empezara a consolidarse el catalán en la enseñanza”, resume Castellet. Y es que la implantación de la escuela catalana fue capital en el crecimiento de Edicions 62 desde finales de los setenta. La lista de los más vendidos lo ratifica: Mecanoscrit del segon origen (868.779 ejemplares) es el best-seller, desde su primera aparición en 1974 hasta hoy, en la historia de la editorial, de entre los 4.531 títulos publicados hasta la fecha. Manuel de Pedrolo, en realidad, tiene dos más entre los cinco primeros, donde se cuelan Aloma, de Mercè Rodoreda (331.450, el segundo), y Cròniques de la veritat oculta, de Pere Calders (203.025, quinto), todos en algún momento lecturas recomendadas en las escuelas.

Así, en 1970 Edicions 62 llegaría a ser la primera editorial en alcanzar los 1.000 títulos en catalán; hoy son esos 4.531, escritos por 2.079 autores, entre ellos 47 Nobel; son 46,2 millones de ejemplares, gran parte en la colección Llibres a l’Abast, la más antigua. En 2006 nació el actual Grup 62, participado por La Caixa (30%), Enciclopèdia Catalana (34%) y Planeta (34%), el más potente en lengua catalana. Una exposición en octubre y un documental en TVE-Cataluña recordarán la vida de un sello con 201 ebooks en catálogo: empiezan otros 50 años...