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El Puerto ningunea al Ayuntamiento en la tramitación de la marina del Port Vell

El nuevo proyecto descarta el restaurante y modula la valla de cristal

Uno de los pantalanes donde atracan las embarcaciones de la marina del Port Vell, en la Barceloneta.
Uno de los pantalanes donde atracan las embarcaciones de la marina del Port Vell, en la Barceloneta.

El vía crucis de la aprobación de la marina de lujo en el Port Vell llega a una nueva estación. El Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria (APB) están enfrentados por la forma como el Puerto interpretó una decisión de la comisión de Hábitat Urbano. En marzo, el Consistorio acordó instar a la APB a alargar el periodo de exposición pública del proyecto. El Puerto, sin embargo, decidió hacer algo diferente, tal como comunicó el pasado miércoles. Lo que saldrá a exposición pública en “los próximos días” será una revisión del proyecto original, en el que se matizan aspectos como la construcción de un restaurante y la valla de vidrio. El mensaje oficial es de normalidad, pero hay disgusto en el gobierno municipal.

El conflicto lo explica la metáfora coloquial de gato por liebre. En la comisión del pasado 22 de marzo, los ecosocialistas llevaron una proposición que pedía “ampliar el periodo de información pública de la solicitud de modificación sustancial de la concesión de la marina del Port Vell” y “velar por garantizar y facilitar la participación ciudadana y la posibilidad de consulta de los expedientes por medios telemáticos”.

A pesar de su aprobación, el Puerto tardó tres meses en adoptar la decisión. Lo que la APB presentará es, entre otras cosas, un dibujo nuevo en el que la marina pierde el restaurante que se había proyectado en el costado del Palau de Mar y una valla menos invasiva, según fuentes cercanas a la marina. El Puerto asegura que ha incorporado las alegaciones que en su día hicieron ICV, UxB, el PSC y los vecinos. Una portavoz del Ayuntamiento aseguró ayer: “El Puerto hará un mes más de exposición pública tal como se pidió”. Sin embargo, los vecinos temen que todo termine en un brindis al sol. “No importa que tan alta o larga sea una valla; en el nuevo proyecto se aborda la forma, pero no el fondo”, explicó Gala Pin, de la Asociación de Vecinos de L’Òstia.

La proposición de los ecosocialistas en la comisión se originó por las dificultades por las que habían pasado los vecinos de la Barceloneta para acceder a los archivos necesarios para presentar sus alegaciones. En su día, la APB expuso el proyecto de transformación de infraestructura, pero no las condiciones y prórrogas de la concesión. Salamanca Investments, el promotor, pretende ampliar 10 años el disfrute de la zona del Port Vell. Además, inicialmente solicitó 384 euros a los vecinos para poder tener una copia. Al final cobró 10.

Los cambios modifican el diseño original de estudio SCOB, de los arquitectos Sergi Carulla y Óscar Blasco y ascienden a 9,3 millones de euros. Martin Bellamy, director general de Salamanca, estuvo la semana pasada en Barcelona supervisando los detalles del proyecto. El gobierno municipal considera vital el proyecto porque “genera riqueza”. La web de la marina sigue anunciando su relanzamiento este otoño.