“Cuando cruzar la calle es ilegal un país se va al garete”

Laura, de 26 años, ha pasado 20 horas en el calabozo tras haber sido detenida en Sol Volvía a casa de una discoteca y asegura que no había participado en las concentraciones Otras tres personas fueron detenidas y no se habían manifestado, según los abogados del 15-M

Laura Díaz, detenida este fin de semana en Sol.
Laura Díaz, detenida este fin de semana en Sol.ULY MARTÍN

Los tres días de aniversario del 15-M se han saldado, hasta el momento, con 19 detenciones. Indignados que no quisieron seguir las limitaciones horarias fijadas por Delegación de Gobierno, pero también de personas que sencillamente pasaban por allí. "Estás en el sitio equivocado en el momento equivocado", cuenta Laura Díaz que le dijo un agente tras su detención. Como ella, otros tres detenidos acabaron pasando 20 horas en los calabozos de la comisaría de Moratalaz y no se habían manifestado, según afirman los abogados del 15-M.

En la madrugada del domingo 13 de mayo, Díaz volvía a su casa después de estar bailando con amigos en una discoteca cuando se topó con el cordón policial que rodeaba Sol y aledaños. Esta alicantina de 26 años, periodista free lance que esa noche no estaba trabajando, simpatiza con el movimiento de los indignados. Hace un año participó en las manifestaciones, pero no lo ha hecho en esta ocasión. "Esta vez no he ido a nada, la verdad. Ese día había estado viendo por la tele un programa sobre el aniversario. Me llamaron unos amigos para salir a bailar, me comí un kebab y fui al Ocho y Medio donde pinchaba Mario Vaquerizo. Cuando me cansé, me volví a mi casa".

Más información
En libertad los detenidos del 15-M, que sí podrán acercarse a Sol
La protesta acaba con el desalojo de Sol de madrugada
"Mientras recogía mis cosas, los agentes me empujaban"
La policía da los antecedentes de seis arrestados
Las imágenes del desalojo del día 13
Las imágenes del desalojo del día 14

Díaz, que vive por la zona de Antón Martín, pretendía atravesar la zona cuando se topó con el cordón policial. "Volvía desde Tribunal e intenté bajar Preciados pero estaba acordonada. Le pregunté al agente, ¿y cómo lo hago? y me mandó a la calle del Carmen, que también estaba cercada. Pregunté de nuevo, un policía se enfadó y me inmovilizó". El vídeo de cómo un agente la retiene con fuerza contra un muro ha sido muy difundido. Laura recuerda el momento de forma confusa. "Llegó un punto que desconecté, me hacía tanto daño y era tan injustificado... Solo le pedía que dejara de hacerme daño, yo no estaba oponiendo ningún tipo de resistencia".

Ya en la lechera, Laura sacó su móvil y escribió en Facebook: "Me han detenido, ni siquiera sé a dónde voy, por favor haced algo". "Me pareció buena idea avisar a mis amigos antes que a mi madre y que se pusiera histérica". Una amiga llamó a todas las comisarías y otra contactó a través de Twitter con la comisión de legal del 15-M. En principio Díaz pidió un abogado de oficio, pero luego ha decidido que sean los mismos letrados de los indignados quienes se hagan cargo de su caso. "Supongo que se movilizarán más", dice.

La alicantina tiene el cuerpo dolorido y moratones en brazos y espalda. Del trato recibido en la comisaría de Moratalaz, dice: "Cada dos horas nos despertaban. Y a una chica le han dado un guantazo y le han partido el labio". Como el resto de los detenidos, Díaz está acusada de resistencia y desobediencia a agente de la autoridad. "Es el cargo comodín, nos acusan a todos de lo mismo. Yo no he pegado a nadie, no he increpado a ningún policía, tampoco desobedecí. Es muy triste todo. Por reiterativo que parezca es indignante. Cuando cruzar la calle es ilegal un país se va al garete".

Sobre la firma

Carmen Pérez-Lanzac

Redactora. Coordina las entrevistas y las prepublicaciones del suplemento 'Ideas', EL PAÍS. Antes ha cubierto temas sociales y entrevistado a personalidades de la cultura. Es licenciada en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo de El País. German Marshall Fellow.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS