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Vueling y Ryanair ganan un millón de pasajeros tras la quiebra de Spanair

Las dos aerolíneas y Easyjet absorben el 53% de los viajeros de El Prat

Los empleados de la aerolínea quebrada siguen sin cobrar la nómina de febrero

El aeropuerto de El Prat ha olvidado a Spanair. Las consecuencias que la aerolínea ha dejado en inversores y trabajadores son inapreciables en la infraestructura barcelonesa, la misma que le rindió todos los honores cuando inauguró su terminal 1. Tres meses después de su desaparición, sus instalaciones no echan en falta ni a la aerolínea ni a los más de 4,3 millones de pasajeros que movía desde Barcelona.

A estos últimos no los añora porque no los ha perdido. No solo continúa dándoles servicio, sino que El Prat se mantiene como uno de los pocos aeropuertos españoles que siguen creciendo en volumen de pasaje, a un ritmo del 4% hasta el mes de abril. Y eso que el número de operaciones, como ya venía sucediendo desde el año pasado, se está reduciendo.

Mientras que para algunos Spanair era una pieza necesaria para surtir una determinada oferta de vuelos, su desaparición la ha mostrado como un elemento prescindible para cubrir la demanda existente. En cuestión de semanas, Vueling y Ryanair, pero también Easyjet, se han hecho con el legado de más de 4,3 millones de pasajeros (para un ejercicio entero) que dejó la pretendida aerolínea de bandera catalana. Y tras el reparto de los restos, esos tres operadores absorben cerca del 53% de los pasajeros del aeropuerto catalán.

En los primeros cuatro meses del año, Vueling ha incrementado su pasaje en Barcelona un 31,5%, hasta alcanzar 2,8 millones de usuarios al cierre del mes de abril. La participada de Iberia y candidata a fusionarse con la otra low cost del grupo, Iberia Express, casi duplica los 1,42 millones de pasajeros que captó Ryanair. La compañía irlandesa se ha situado como el segundo mayor operador de El Prat tras obtener el mayor crecimiento: un 44,9%. Las dos compañías han ganado en el primer cuatrimestre 1,11 millones de clientes en Barcelona, más de los 1,02 millones de pasajeros que Spanair no ha transportado este año. Es decir, han incrementado su presencia no solo por la desaparición de la aerolínea que presidía Ferran Soriano.

A ese número hay que añadir los 111.000 pasajeros ganados por Easyjet, tercera aerolínea de El Prat, con 876.514 hasta abril, lo que supone un alza del 14,7%. Iberia, gracias al puente aéreo, también ha logrado una decena de miles de pasajeros más. Las compañías niegan tener números que vinculen su crecimiento al cese de actividades de Spanair. Incluso aseguran que tiene que ver con el lanzamiento de nuevas rutas con la nueva campaña de verano, cuando sus cifras se han disparado.

"El del aeropuerto no era un problema de cantidad, Barcelona tiene suficiente población local y atractivo turístico”, señala Xavier Fageda, profesor del Departamento de Política Económica de la Universidad de Barcelona. AENA, el gestor de los aeropuertos españoles, asegura que las cifras de crecimiento son positivas porque se ha cubierto la ausencia de Spanair y porque se ha iniciado la campaña de verano y en los meses de marzo y abril notaron positivamente las vacaciones de Semana Santa.

Hoy solo siguen sin servicio las rutas de Spanair a Banjul (Gambia) y Bamako (Mali). Las restantes están cubiertas, la mayor parte porque ya estaban duplicadas (existía más de un 50% de solapamiento entre Vueling y Spanair), como es el caso de las rutas entre ciudades españolas, y otras porque ya en los días sucesivos a la crisis se pusieron en marcha enlaces para los que había demanda. Fue el caso de Estocolmo y Copenhague. Otras se han acabado de completar a partir del 25 de marzo, cuando se inició la campaña de verano y se refuerzan las operaciones.

En el caso de las rutas por las que las aerolíneas competían con Spanair, lo que han hecho los operadores es ampliar la frecuencia o, simplemente, aprovechar las ya existentes e incrementar la ocupación de los aviones, para reducir costes, alcanzando cotas de entre el 60% y el 70%. La consecuencia es que, como advierte Fageda, “desde el punto de vista del usuario los vuelos van excesivamente llenos y los precios han subido”. Vueling, la única de las aerolíneas fuertes de Barcelona obligada a dar explicaciones al regulador al cotizar en España, informaba esta semana de que sus tarifas en el primer trimestre han subido un 10%.

Sobre los 2.597 empleados de Spanair que perdieron su empleo, hay pocas novedades, explica Ricardo Oso, sindicalista de USOC y portavoz de los empleados. El juez que instruye el concurso de acreedores de la aerolínea aprobó el expediente de extinción de la plantilla el pasado día 2 de marzo. “Seguimos sin cobrar el mes de febrero y a la espera de las indemnizaciones en el Fogasa”, explica Oso. Solo unas decenas de tripulantes de cabina y pilotos han encontrado empleo en Vueling, Emirates o Qatar Airways, explica.