Médicos de familia desafían los recortes del Gobierno a enfermos inmigrantes

La Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria llama a anteponer la “ética a la norma” y asistir a los extranjeros sin tarjeta

La conciencia antes que la normativa. La Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec) ha anunciado que antepondrá la “ética a la norma” para atender a los inmigrantes enfermos que no tengan la documentación en regla o carezcan de tarjeta sanitaria tras el tijeratazo a las prestaciones y el endurecimiento de los requisitos que les obliga a ser residentes legales y estar empadronados durante seis meses antes de obtener la tarjeta que abre las puertas de la red pública del Sergas.

Esta asociación, que agrupa a un millar de médicos de familia de toda la Galicia, ha lanzado públicamente su desafío a la Consellería de Sanidade y al propio ministerio al saltarse sus directrices. “Atendemos pacientes no asegurados”, afirma su presidente, Jesús Sueiro Justel. Explican que la orden de no atender a los pacientes en situación irregular choca con el juramento hipocrático de una profesión concebida para sanar y ayudar “evitando todo mal y toda injusticia”.

“Hay un conflicto de intereses entre nuestro código deontológico y las directrices de nuestra empresa, en este caso, la sanidad pública”, explica Sueiro. “Como profesionales, tenemos muy claro que prevalece el código ético sobre el contrato laboral”, afirma. Desde Agamfec advierten que cualquier recorte en el acceso a las prestaciones sanitarias “repercute negativamente” en la salud de la población y califican de “estúpidas” e “improvisadas” las medidas que está poniendo en práctica el Gobierno central. “Es pan para hoy y hambre para mañana”, asegura Sueiro.

“Los pacientes no son expertos en salud y esta orden limita el acceso tanto para las necesidades importantes como para las superfluas”, dice el presidente de Agamfec. Recuerda que una sencilla dolencia puede ser sintomática de una enfermedad grave que debe ser diagnosticada y tratada lo antes posible. “Si dejamos de atender a un paciente con una enfermedad infecciosa, y esta se extiende, ¿qué bien le estaríamos haciendo a la sociedad?”, plantea. Con respecto al copago farmacéutico, esta asociación médica opina que parece tratarse de una medida con “afán recaudatorio”. “Partimos de un sistema poco equitativo [activos/pensionistas] que vamos a sustituir por otro menos equitativo aún”, concluye el colectivo.

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