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Disidentes de Aralar crean un partido para cobijar a los cargos expulsados

La ejecutiva ultima hoy la decisión de echar a los tres parlamentarios críticos

El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta (segundo por la derecha), junto a su secretaria de Organización, Rebeka Ubera, ayer en el frontón Labrit de Pamplona. Les acompañan los dirigentes de la izquierda abertzale Txelui Moreno (derecha) y Juan Kruz Aldasoro.
El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta (segundo por la derecha), junto a su secretaria de Organización, Rebeka Ubera, ayer en el frontón Labrit de Pamplona. Les acompañan los dirigentes de la izquierda abertzale Txelui Moreno (derecha) y Juan Kruz Aldasoro. EFE

El largo proceso de división interna que ha vivido Aralar durante los dos últimos años estallará previsiblemente hoy con la expulsión definitiva del partido de tres de sus cuatro parlamentarios y principales activos políticos: Aintzane Ezenarro (portavoz en la Cámara vasca), Mikel Basabe y Oxel Erostarbe. Será uno de los momentos más graves por los que ha atravesado la formación liderada por Patxi Zabaleta en sus 10 años de historia y, a la vez, la culminación de un proceso de paulatina fragmentación que no tiene retorno.

En este ambiente de frontal enfrentamiento, un grupo de exmilitantes de Aralar ha puesto en marcha los trámites legales para crear un nuevo partido político. Se denomina Nahia y pretende, entre otras cuestiones, prestar una cobertura legal a los cargos públicos, en su mayoría locales, que han sido expulsados de la formación independentista.

Los promotores de Nahia aguardan a que el ministerio acepte su inscripción

“No hay vuelta atrás. La sentencia está dictada”, comentan fuentes del entorno de los tres parlamentarios expedientados. La ejecutiva nacional, que el pasado 4 de abril ordenó a la comisión de garantías que abriese un expediente disciplinario contra Ezenarro, Basabe y Erostarbe por apoyar la puesta en marcha de la ponencia de paz del Parlamento sin presencia permanente de la izquierda abertzale, tiene ahora en sus manos la decisión de expulsarles por faltas “muy graves” contra los estatutos del partido. Pesa sobre ellos la máxima pena que establece la formación por contravenir un mandato de la dirección. Ezenarro y sus dos compañeros alegaron en su defensa que siempre han actuado “en coherencia” con los principios fundacionales del partido. La ejecutiva nacional se reúne hoy y muy probablemente sancionará las expulsiones.

Sin amarras con España

Las cuatro formaciones integrantes de Amaiur (la izquierda abertzale, Aralar, EA y Alternatiba) presentaron ayer en el frontón Labrit de Pamplona su ya conocida Propuesta socioeconómica, que defiende la soberanía como forma de superar la crisis. En el acto, Txelui Moreno, en nombre de los herederos de Batasuna, abogó por “romper, cuanto antes, amarras con ese barco a la deriva que se llama España”, informa la agencia Efe.

Entre los asistentes al acto, en el que se corearon consignas a favor de la amnistía a los presos de ETA y la independencia, se encontraban el coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, o representantes de EA y la izquierda abertzale como Maiorga Ramírez y Juan Kruz Aldasoro, respectivamente.

La propuesta, difundida el pasado 1 de mayo, se basa “en tres principios fundamentales; la libertad, la igualdad y la solidaridad”, como recordó el dirigente de Alternatiba Oskar Matute. Moreno y Matute fueron detallando el contenido de la propuesta junto a Miren Aranoa, de EA, y Asun Fernández de Garaialde, de Aralar. Todos ellos coincidieron en que existe una salida “más justa” a la crisis que pasa por “la capacidad de tomar decisiones”.

Ante este panorama, un grupo de críticos de Gipuzkoa ha decidido dar el paso de crear un nuevo partido político. El nombre elegido Nahia (“deseo”, en euskera) ya ha pasado por el notario, está dado de alta a efectos fiscales y se encuentra a la espera de que el Ministerio del Interior acepte su inscripción en el Registro de Partidos Políticos.

La creación de esta nueva marca política pretende, en primera instancia, arropar a los cargos públicos ya expulsados de Aralar. Es el caso de los concejales de Zegama y Beasain, Aitor Zabaleta y Unai Baztarrika, respectivamente. Ambos fueron echados del partido cuando en marzo la ejecutiva nacional acordó suspender de militancia a los dirigentes de las juventudes de la formación, Iratzarri. Baztarrika, quien forma parte del equipo de gobierno de Bildu en el Ayuntamiento de Beasain, ya está empleando el nombre de Nahia en los últimos plenos, según fuentes municipales.

Los impulsores de Nahia no se han puesto aún en contacto con los tres parlamentarios disidentes, aunque aseguran que estos tendrán las puertas abiertas dada su coincidencia con los planteamientos que viene defendiendo el grupo de Ezenarro. Aún está en el aire si la portavoz parlamentaria y sus dos compañeros entregarán su acta una vez se consume su expulsión o si, con plena legitimidad, mantendrán sus escaños hasta el final de la legislatura. En este último supuesto podrían formar grupo propio en la Cámara y obligar al cuarto parlamentario, Dani Maeztu, el único que sigue fiel a la dirección, a irse en solitario al Grupo Mixto.

Ezenarro está recibiendo en los últimos días ánimos para que decida presentarse a las autonómicas bajo otras siglas. Sus seguidores consideran que tendría muchas posibilidades de conseguir un escaño por Gipuzkoa —le bastaría con lograr el 3% de los votos en esta circunscripción— y abrir así un fenómeno similar al de Geroa Bai en Navarra, con cuya líder, la diputada Uxue Barkos, mantiene aquella una excelente relación. Sin embargo, fuentes del entorno de Ezenarro consideran que la configuración del mapa político vasco no deja espacio a un nuevo partido. Y, además, la forma tan traumática en que se está dirimiendo el cisma de Aralar le ha restado muchas fuerzas para continuar en primera línea.