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Un juez ve delito en un caso de legionela

El magistrado pide los escritos de acusación por el brote en el Hotel Macarena de Sevilla

Fachada del Hotel Macarena de Sevilla, donde se inició el brote de legionela.
Fachada del Hotel Macarena de Sevilla, donde se inició el brote de legionela.

El Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla ve indicios de delito en la actuación de los ocho imputados por el brote de legionela registrado en septiembre de 2009 en el Hotel Macarena de Sevilla y que causó cuatro muertos. El juez ha habilitado un plazo de 20 días para que la Fiscalía y las acusaciones particulares formulen sus respectivos escritos de acusación, según informó ayer Europa Press.

En un auto fechado el 4 de abril el Juzgado examina las diligencias previas relativas a este caso y considera que “los hechos pudieran ser constitutivos de delito”, pues los imputados “no adoptaron las medidas ni efectuaron los controles necesarios, lo que motivó que se produjese una cepa de legionela que afectó a 19 personas, cuatro de las cuales fallecieron a consecuencia de la enfermedad”. Así pues, el juzgado resuelve “continuar la tramitación de las diligencias previas” contra los ocho imputados: Pablo de los Reyes M. C. director del hotel; Daniel C. A., responsable de mantenimiento; Cirilo Abraham C. C., miembro del equipo de mantenimiento del hotel; Antonio V. M., responsable de mantenimiento de la zona sur/occidental de la cadena hotelera Sol Meliá; María Elena T. B., responsable de Sick Building Syndrome Lab S.L., la empresa encargada de las torres de refrigeración del hotel, donde supuestamente se desató el brote; Francisco José F. V., director comercial de esta compañía; Eva María B. G., directora técnica de la misma; y Elena M. L., asesora comercial.

Entre los imputados están el director del hotel y la cúpula de la empresa de mantenimiento

El juzgado habilita un plazo de 20 días para que la Fiscalía y las acusaciones particulares “formulen escrito de acusación solicitando la apertura de juicio oral o el sobreseimiento, sin perjuicio de que, excepcionalmente, puedan solicitar diligencias complementarias que consideren indispensables”.

Esta causa judicial nació a comienzos de 2010, cuando fue elevada a los juzgados una denuncia por las consecuencias del citado brote de legionela. El juzgado, decidió archivar la denuncia e instó a la acusación a ir por la vía civil. Sin embargo, la acusación particular representada por el despacho de abogados Trajano XXV, encabezado por el abogado Ramón Escudero, recurrió el sobreseimiento de las actuaciones logrando reabrir la causa.