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Bankia concluye la integración de todas sus oficinas valencianas

El proceso de integración ha elevado el número de oficinas disponibles, al aumentar de 597 a 697 tras la fusión con Caja Madrid y otras cinco entidades menores

José María Martínez y Antonio Soto, ayer, en la sede de Bankia, en Valencia.
José María Martínez y Antonio Soto, ayer, en la sede de Bankia, en Valencia.

Desde esta semana los clientes de Bancaja pueden utilizar todas las oficinas que Bankia tiene en la Comunidad Valenciana como propias. El proceso de integración, que concluyó en Semana Santa, ha elevado el número de oficinas disponibles, al aumentar de 597 a 697 tras la fusión con Caja Madrid y otras cinco entidades menores. En el territorio valenciano la integración ha supuesto el cierre de antiguas oficinas de la caja madrileña, según explicaron ayer los nuevos responsables del grupo en Valencia: Antonio Soto, director de negocio del banco, y José María Martínez, director de empresas.

Frente a las críticas que ha recibido la entidad por parte sobre todo del mundo empresarial valenciano, al considerar que las decisiones de calado se han trasladado a Madrid, Soto y Martínez afirmaron que el 99% de las medidas, como la concesión o no de un crédito, se adoptan en Valencia o al menos se informan aquí. Las negativas que puedan haberse dado, agregaron, están relacionadas con la solvencia de los clientes.

Por encima de los dos responsables de Bankia en la Comunidad Valenciana estarán los valencianos Francisco Verdú, consejero delegado, y Francisco Pons, vicepresidente de BFA (Banco Financiero y de Ahorro), la matriz de Bankia.

Soto señaló que su estrategia de negocio en la comunidad autónoma, que representa alrededor de un tercio del total de Bankia, fijará como principales objetivos garantizar la liquidez, reconducir la morosidad, elevar la rentabilidad y desarrollar un plan ambicioso de banca personal. Respecto a las operaciones de refinanciación, claves en el contexto de crisis, Martínez, hizo hincapié en la importancia de coordinar a las distintas entidades que actualmente suelen estar implicadas en las mismas. El directivo insistió en la importancia crítica de la solvencia. “Si desde 2007 una cuenta de resultados empieza por cero, va a tener difícil refinanciar su deuda”, dijo.

Soto confirmó el cierre progresivo del Cemeco, el centro de cálculo situado en la avenida del Cardenal Benlloch de Valencia que durante décadas gestionó el control de Bancaja, una vez que el andamiaje informático de Bankia ha sido trasladado a Madrid. El presidente de la entidad, Rodrigo Rato, visitó ayer, por su parte, 20 oficinas del banco en la Comunidad Valenciana para supervisar el proceso de integración tecnológica. En el conjunto de España, el 90% de los clientes pueden operar ya en las 2.800 oficinas del grupo, indicó Bankia.