el juicio del 'caso Anesvad'

La defensa sostiene que no hay pruebas de que Gamarra se haya llevado "ni un euro"

La fiscal resalta que el expresidente de la ONG no ha restituido aún "ni la mitad del dinero"

La defensa del expresidente de Anesvad, José Luis Gamarra, quien se enfrenta a entre seis y ocho años de prisión por un presunto delito de apropiación indebida, ha insistido en que ni la fiscalía ni la acusación particular han podido demostrar con "una prueba rotunda, manifiesta y clara " que se llevase "ni un solo euro" de la ONG. "O lo prueban o no se le puede imputar nada", ha advertido para pedir su libre absolución en la última sesión de la vista oral, celebrada esta mañana.

Durante el juicio que se sigue en la Audiencia de Bizkaia, la defensa del principal acusado ha defendido la honorabilidad de Gamarra, lo que le llevó a ser cónsul honorífico de Filipinas en Bilbao y ser distinguido con la Orden de Malta y otra serie de condecoraciones. Tras recordar que ha pertenecido siempre a una familia de dinero, ha explicado cómo colaboró desinteresadamente en beneficio de los además, ayudando incluso personalmente a los enfermos de lepra. "Ha dedicado toda su vida a ayudar a los demás y ahora se cuestiona que haya dedicado diez años a robar los demás con sugerencias y deducciones. Por lo menos lo que algo en esta vida se ha ganado a pulso es que se aplique con toda rotundidad el principio de presunción de inocencia", ha señalado su abogado.

La defensa ha reprochado además que la investigación contra Gamarra se iniciase a raíz de una denuncia verbal en la que no consta ni la identidad ni los hechos delictivos concretos y ha criticado que la fiscalía investigara al acusado sin comunicárselo actuando a modo de juez instructor.

José Luis Gamarra.
José Luis Gamarra.

Igualmente, ha reprochado que la fiscalía y la acusación particular hayan rebajado a 20 meses de prisión sus peticiones de pena para los otros dos acusados, Francisco Martínez y José Miguel Sustacha, director financiero y director general de la ONG , respectivamente, "en pago de los servicios prestados" a pesar de que admitieron que se llevaron dinero. "Qué casualidad que se les rebaje la pena a pesar de no haber devuelto todo el dinero", ha señalado.

La defensa del que fuera presidente de Anesvad ha insistido además en que no había obligación de que las cuentas de la Leprosería de Culión y Misión en China tuvieran que estar en la contabilidad de Anesvad ya que se trataba de donaciones no generadas por la ONG y que sólo durante el ejercicio 2003 la entidad incumplió la obligación de destinar el 70% de los fondos a proyectos al haber recibido una herencia de 11 millones de euros.

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La acusación particular, por su parte, considera que Gamarra se aprovechó de su notoriedad y cargo para apropiarse de fondos que no le pertenecían a través de desvíos con "cantidades muy cuantiosas". A su juicio, las indemnizaciones de 45 días por año trabajado otorgadas a Sustacha y Martínez trataban de "tapar todo aquello que le venía encima" ya que manejaba las cuentas "a su antojo y a su libre albedrío y sin ningún control". De este modo, ha señalado que desvió fondos de Anesvad para la compra de un piso en la Gran Vía bilbaína o varios vehículos y que a nadie comunicó la existencia de una cuenta en Suiza. La representación de la ONG ha reconocido la dificultad de cuantificar el daño moral que esta causa ha provocado en Anesvad, que vive de "la confianza y la credibilidad" y "miles de personas han retirado su confianza" en ella, lo que ha provocado "mucho daño".

El Ministerio Público, que ha criticado que el principal acusado haya ofrecido hasta tres versiones de lo ocurrido, ha resaltado que Gamarra no haya restituido aún "ni la mitad de lo apropiado" y que tampoco tiene voluntad de reparación. La fiscal ha calificado de irregular que durante el juicio se haya escuchado una grabación de la negociación de los letrados. "Nunca había visto algo semejante", ha lamentado.

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