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La constructora de la trama falsificó la oferta de otra firma para llevarse un contrato

La Consellería de Infraestruturas no detectó la manipulación

Las relaciones de las empresas de la trama Campeón con la Consellería de Infraestruturas estuvieron salpicadas de chapuzas, equívocos y funcionarios que hicieron la vista gorda. Ingenieros y cargos intermedios del departamento de Agustín Hernández confundieron a la empresa de la trama Proitec con la firma Prointec que nada tenía que ver y llamaron a la primera para que sus responsables le comunicasen al candidato del PP en Moaña el inicio de una obra para rentabilizarla políticamente. Pero de sus declaraciones también se desprende que no prestaban mucha atención a las ofertas que se presentaban a los concursos por invitación de su superiora, la directora general Ethel Vázquez.

Según los interrogatorios a varios de ellos, no les llamó la atención que fuesen idénticas dos de las tres ofertas que aspiraban a realizar la obra de mejora de la carretera PO-313 Marín-Moaña que finalmente se llevó Novolar, empresa de la trama. Los investigadores indican que “llama poderosamente la atención la similitud entre las ofertas por el mismo tipo de letra, mismo tamaño, mismos márgenes y sobre todo, mismo espacio entre el primer párrafo y el recuadro central”. “Todo indica que la redacción pudiera haberla realizado uno de los dos licitantes”, concluyen.

En ese concurso en el que las condiciones técnicas de las tres candidatas eran similares, según los investigadores, lo que decantó la balanza a favor de Novolar fue que las otras firmas no rebajaron ni un céntimo los 200.000 euros de partida de la licitación, mientras que la empresa de la trama redujo mil euros el importe.

El propietario de la otra empresa supuestamente utilizada para presentar una oferta similar y que Novolar se llevase el contrato “mostró dudas”, según los investigadores, de que se hubiese falsificado su firma en un documento, que también carecía del sello de su empresa. Los investigadores vinculan la obtención por Novolar de esta obra por unos 199.000 euros con la entrega al exdiputado popular Pablo Cobián de 17.700 euros por sus gestiones.