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HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL 3 DE MARZO

El Gobierno vasco rinde homenaje por primera vez a víctimas de abusos policiales

La izquierda ‘abertzale’ recuerda por su cuenta a los cinco obreros fallecidos en 1976 en el desalojo de una asamblea

La consejera Idoia Mendia encabeza el acto de homenaje del Gobierno vasco junto a los representantes de UGT y CC OO.
La consejera Idoia Mendia encabeza el acto de homenaje del Gobierno vasco junto a los representantes de UGT y CC OO.

El Gobierno vasco rindió ayer por primera vez homenaje a las víctimas del 3 de marzo, cinco obreros tiroteados en 1976 por la policía en Vitoria al desalojar una asamblea de trabajadores. La consejera de Justicia y portavoz del Ejecutivo autonómico, Idoia Mendia, protagonizó una ofrenda floral en recuerdo de los fallecidos. Un gesto que enlaza con el decreto que prepara el Gobierno de Patxi López para reconocer a las víctimas de abusos policiales en Euskadi entre 1968 y 1978. Mendia estuvo acompañada de los dirigentes vascos de UGT y CC OO, Dámaso Casado y Unai Sordo, respectivamente, sindicatos además a los que pertenecían los fallecidos, según el Ejecutivo autonómico.

El del Gobierno vasco no fue el único homenaje. Vitoria vivió cuatro actos en memoria de los obreros que pusieron en evidencia la división del espectro político vasco en materia de reconocimiento a las víctimas. La izquierda y sindicatos abertzales celebraron su propio homenaje junto a la Asociación Víctimas del 3 de Marzo.

Había llegado el momento, en palabras de la consejera, de que el Gobierno vasco simbolizase con el gesto el reconocimiento a unas víctimas, “olvidadas” por las instituciones según la izquierda abertzale y la Asociación en recuerdo de los obreros.

Los diversos actos evidencian la división del espectro político en Euskadi

“[No sé si el Gobierno] ha tardado mucho o poco tiempo” en rendir homenaje a estas cinco personas, puntualizó Mendia, “se trata de que las instituciones reconozcan lo que pasó y recuperar esa memoria”. Mendia depositó a las 10.30 un ramo de rosas rojas y blancas —un acto similar al que protagonizó una hora antes Ezker Batua Berdeak—, en el monolito que recuerda a los fallecidos aquel 3 de marzo, cuando la Policía Armada desalojó una asamblea que se celebraba en la Iglesia San Francisco de Asís. En la carga también resultaron heridas por bala 42 personas.

Pasado el mediodía le tocó el turno en la lista de homenajes y en el mismo lugar a los representantes de la izquierda abertzale, Aralar, Eusko Alkartasuna (EA) y Alternatiba. Los organizadores leyeron un comunicado con el que aprovecharon para reivindicar el derecho del pueblo vasco a decidir sobre su futuro. “Al igual que hace 36 años, este pueblo necesita una segunda y verdadera transición democrática, basada en el reconocimiento de Euskal Herria como nación, así como en su derecho a decidir libre y democráticamente su futuro”.

El secretario general de EA, Pello Urizar, valoró como un “avance” el gesto del Gobierno y criticó a los partidos “a los que se les llena la boca cuando hablan de las víctimas. [Las del 3 de marzo] también lo son y hay que apoyarlas”, añadió.

El mosaico de actos lo cerró a las 18.00 una manifestación convocada por la Asociación Víctimas del 3 de Marzo. La organización denunció que el Ejecutivo vasco no les hubiese “invitado” al acto de homenaje y pidió que el Gobierno de Patxi López exija a Madrid que repare los daños causados y esclarezca las responsabilidades de la acción policial. El acto de Mendia “sólo sería creíble si los representantes institucionales asumieran un compromiso real con la justicia y el reconocimiento que merecen los obreros asesinados y heridos en aquella matanza”.

A pesar del goteo de homenajes, todavía quedan muy lejos aquellas primeras conmemoraciones en las que el PSOE, el PCE, UGT y CC OO se manifestaban junto a organizaciones ligadas a la izquierda abertzale. Así, hasta que en los años 80 los radicales acabaron por capitalizar la memoria de los cinco obreros.