Botella anticipa nuevos recortes tras meter tijera al gasto social y de empleo

El Ayuntamiento teme que las cuentas de Rajoy obliguen a tocar servicios clave

Los cimientos sobre los que se sostienen las cuentas del Palacio de Cibeles “no son reales”, y lo que se tambalea ahora, fruto de ese desequilibrio económico, son los servicios que el Ayuntamiento de Madrid ofrece a sus ciudadanos. Una vez más, la realidad se ha merendado las previsiones de los gobernantes, pero en esta ocasión, quizá porque llueve sobre mojado, el Gobierno local admite además: “Tenemos muy poco margen”.

 Tanto es así que la decisión “temporal” de congelar una partida de gasto de 128 millones de euros previsto en los presupuestos de 2012 (aprobados en diciembre) se ha convertido en apenas unas semanas en una decisión “probablemente definitiva”. Tanto es así que, además, esta decisión se ha quedado corta ante lo que se avecina. “El plan de contención de gasto tiene que ir más allá de estas medidas”, dice la edil de Hacienda, Concepción Dancausa.

El Gobierno municipal se ha marcado “tres límites” a la hora de realizar estos recortes y los que pueden venir en las próximas semanas: “Mantener los servicios esenciales; ser solidarios con las personas que están en una situación más desfavorecida; y cumplir con el plan de empleo que pactamos con sindicatos y empresarios”. Pero antes incluso de haber enunciado estas líneas rojas, ya las había dejado atrás.

Lo poquísimo que se conoce sobre el tijeretazo de Dancausa —lo que han difundido algunas áreas o gestores afectados, por iniciativa propia— es que alcanza a las políticas activas de empleo (es decir, a la batalla contra el desempleo) y al Instituto de Adicciones (es decir, a la batalla contra las drogodependencias). Esos 128 millones —el equivalente al 7,25% del gasto total en bienes y servicios— mermarán en cualquier caso las actividades de todas las áreas.

Y serán más, puesto que el Ayuntamiento “está trabajando” en nuevas medidas que “se pondrán en marcha” según vengan de torcidos los Presupuestos Generales del Estado que dará a conocer el Gobierno en marzo.

“Sólo había 180 millones sin disponer” en las cuentas municipales para 2012, según Dancausa, y de ellos 128 eran los que se podían “bloquear” sin rebasar esas líneas rojas. Es decir, el próximo recorte, de producirse, afectará a servicios esenciales, a políticas de empleo o a los más desfavorecidos. Justo lo que el Ayuntamiento lleva repitiendo que jamás hará, tanto con Alberto Ruiz-Gallardón como con Ana Botella en la alcaldía, cada vez que se critica la oportunidad de inversiones como enterrar la M-30 bajo un parque o mudar la sede municipal al lustroso Palacio de Cibeles, por ejemplo.

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El tijeretazo se ha llevado por delante el 80% del presupuesto de prevención de drogodependencias. Ha fulminado, por ejemplo, un programa bianual de 3,3 millones de euros para colegios y familias con 37 especialistas. En 2010 se actuó sobre cerca de 70.000 jóvenes en unos 500 centros, y se atendió a un millar de familias, entre otras actividades. Ahora todo el trabajo recae sobre seis técnicos, que deberán multiplicarse para atender sus nuevas tareas sin abandonar muchas de las que ya hacían. También se han eliminado las subvenciones para prevención, asistencia y reinserción, que beneficiaban a unas 80 entidades y sumaban 550.000 euros.

Este ajuste se añade además a otro anterior, realizado a inicios de año por indicación del Gobierno central, que ha puesto en peligro programas de ayuda de organizaciones como Cruz Roja o Cáritas. Responsables de la primera se reunieron el jueves con el delegado de Medio Ambiente, Movilidad y Seguridad, Antonio de Guindos, responsable de administrar esos recortes. Caritas ha solicitado un encuentro con Botella.

El Ayuntamiento firmó un convenio por seis meses y 656.000 euros en 2011 para la atención a drogodependientes en tres centros de Cruz Roja. Luego vino un recorte del 20% por decisión municipal. Uno de los centros desapareció. En enero, llegó otro recorte del 20% por decisión estatal. Cruz Roja está dispuesta a mantener su actividad, pero pide que el tijeretazo se aplace a fin de año para poder encajarlo. Ese mismo 20% lo ha perdido también Caritas, que recibía 580.000 euros en 2011 para 49 viviendas en las que alojar a familias con menores en situación de riesgo y evitar así que estos sean internados en centros. Y la Fermad, y la FAD, y la Unad...

Los recortes afectan además a las políticas de fomento del empleo; las subvenciones caen entre el 20% y el 30%. El área pierde 4,5 millones de los 128 eliminados. Y eso pese a que Dancausa admite que “la situación va a ir a peor”.

Según ha denunciado el líder socialista, Jaime Lissavetzky, el paro creció en enero en 10.200 personas, hasta las 235.000. En distritos como Villaverde, Vallecas Villa o Puente de Vallecas, supera ya la media nacional. La desigualdad entre distritos alcanza 11,5 puntos. El pasado mes de junio, tras las elecciones municipales que el Partido Popular ganó por mayoría absoluta, había 218.000 parados en la ciudad. Ahora, 17.000 más. La principal promesa electoral del PP fue precisamente reducir en 150.000 la cifra de desempleados para 2015.

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