Los hospitales improvisan camas ante el atasco de las urgencias

El Sergas atribuye “la alta presión asistencial" a un repunte de la gripe

Pacientes por los pasillos del Hospital Meixoeiro de Vigo, hace dos semanas.
Pacientes por los pasillos del Hospital Meixoeiro de Vigo, hace dos semanas.LALO R. VILLAR

Los gestores de los principales hospitales públicos gallegos están agilizando las altas médicas y habilitando camas complementarias en dependencias inusuales para responder a la “presión asistencial alta” que se viene produciendo en las dos últimas semanas por un repunte de la gripe, según el Sergas, que niega la existencia de colapso en los servicios de urgencias que denuncian los sindicatos. Los datos oficiales y los que facilitan fuentes sindicales resultan contradictorios.

 En A Coruña, la habilitación de camas en el cercano Hospital Materno-Infantil ha rebajado tensión y tiempo de espera en las urgencias del complejo hospitalario público. Ya no hay, como ocurrió hasta el lunes, pacientes que pasan 72 horas sentados en un sillón a la espera de ser atendidos o ingresados. Se consiguió reducir a 24 horas el tiempo máximo en unas condiciones pésimas de asistencia. A las 14.30 horas de ayer, solo estaban pendientes 220 enfermos: 65 en espera de ingresar en planta, 30 en la unidad de pre-ingresos, 110 en observación y 15 pendientes de ser valorados. Pero es por la tarde noche cuando las cosas se ponen más feas.

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En la sala de observación, es frecuente que no haya sitio para circular por la acumulación de pacientes en sillones y sillas de ruedas. En un box, ya de por sí exiguo, es habitual que se hacinen cuatro camas y tres camillas. Las de las ambulancias fueron requisadas sucesivamente en el último mes para paliar la falta de camas en urgencias, con lo que después faltaron camillas para trasladar pacientes que llegaban y se disparaba el tiempo de espera para ser atendido. En las plantas del hospital, al dispararse la estancia media de los pacientes, no hay ni una cama libre. Es un engranaje infernal, según la junta de personal, que habla de mala organización y pésima gestión de los recursos.

Algo parecido sucede en Vigo.CC OO denunció ayer por la mañana un atasco en las urgencias de los hospitales Xeral y Meixoeiro de 58 pacientes, diagnosticados y pendientes de que se les asignara cama en el hospital. A última hora de la tarde, el Sergas solo reconoció la espera por cama de cuatro pacientes en el Meixoeiro. Pero prácticamente a la misma hora, CC OO insistía en que estaban pendientes de ingreso 34 pacientes en el Meixoeiro y 31 en el Xeral.

En Vigo, CC OO señaló ayer

Con los boxes de urgencias desbordados, en el Xeral se habilitaron seis camas en un espacio anexo y se instalaron otras 14 forzando una reordenación de la planta de toco-ginecología, además de agilizar las altas hospitalarias, que ayer fueron 67. Desde el Sergas reconocen que “hay presión y se necesitan camas, pero no tanto como hace dos semanas”. CC OO, sin embargo, señala un “aboluto colapso” que supone una suspensión de intervenciones quirúrgicas, retrasos en las consultas de especialistas porque son llamados a urgencias para evaluar a pacientes, retrasos en las visitas a los pacientes hospitalizados... “una auténtica vergüenza”, concluye el sindicato.

En las urgencias del complejo hospitario de Ourense, ayer se recuperó una cierta normalidad después de varios días en tónica de colapso, con pacientes repartidos por lugares variopintos en espera de pasar a una habitación y médicos peregrinando por distintos pisos y dependencias del complejo para pasar consulta. El martes, 46 pacientes con alta de ingreso permanecieron en espera de una cama en planta, 23 de ellos en distinas dependencias de urgencias y otros 23 en la unidad de preingresos, donde aún permanecían a mediodía de ayer. En los boxes de urgencias esperaban cama 13 pacientes y en la sala B, de espera de consultas, compartían espacio otros siete pendientes de ingreso: dos de psiquiatría, una mujer con una fractura de cadera y tres de diversas patologías de medicina interna.

En los tres complejos hospitalarios, los representantes del personal devalúan la explicación del repunte de la gripe que da el Sergas, aunque tenga una incidencia superior en la afluencia a las urgencias, para situarla en causas más estructurales, ligadas a factores como la supresión del plan de mejora de la asistencia primaria o la cancelación de las anteriores peonadas, o trabajo de los facultativos por las tardes.

El desbordamiento en Ourense se atribuye en gran medida al cierre desde julio del Hospital Piñor, que ofertaba 71 camas de medicina interna. Para neutralizar ese vacío, se ha reconvertido a nueva dependencia de medicina internala la cuarta planta del Materno-Infantil. Los niños que antes la ocupaban fueron trasladados a la tercera y ahora está siendo ocupada prácticamente en su totalidad por los antiguos usuarios del Piñor, con ocupación ayer completa.

El Sergas mantuvo una veintena de camas en Piñor, pero sin el personal de medicina interna, sin el equipamiento necesario y con el precio que supondría el transporte de todo ello, esas camas permanecen vacías. El personal atribuye el colapso habitual, además, al nuevo sistema de gestión basado en el preingreso de los pacientes durante periodos de 48 a 72 horas, que no ha evitado que los pacientes hayan estado ingresados y sin cama disponible en planta.

En Vigo, según CC OO, el déficit de camas es tan ostensible y apremiante que requiere medidas inmediatas y no alargar la espera, como sugiere el Sergas, hasta que funcione el nuevo hospital que se construye.

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