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Matalascañas pierde su museo

La falta de financiación y la poca facturación condenaron a ‘Mundo Marino’

Sala de cetáceos del museo de Parque Dunar, en Matalascañas. Ampliar foto
Sala de cetáceos del museo de Parque Dunar, en Matalascañas.

El Museo del Mundo Marino, ubicado en Parque Dunar de Matalascañas (Almonte, Huelva), y considerado como un emblema turístico y ambiental para la comarca de Doñana, echó el cierre el pasado día 1 por falta de recursos económicos para mantener las instalaciones. El espacio cultural, que fue inaugurado en 2002 con una inversión de seis millones de euros, está gestionado por la Sociedad Parque Dunar, conformada por el Ayuntamiento de Almonte, que gobierna el PP y la Junta de Andalucía, a través de la Fundación Doñana 21. El equipo de Gobierno del PP en el Ayuntamiento de Almonte atribuye el cierre al impago por parte de la Administración andaluza, "que no ha cumplido con los fondos comprometidos", señaló José Joaquín de la Torre, portavoz del equipo de gobierno popular. De la Torre explicó que la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, a través de la Fundación Doñana 21, debía haber abonado en 2011 en concepto de ayuda extraordinaria 100.000 euros y recordó que únicamente se ingresó y, el pasado miércoles 75.000 euros, el 75% de la ayuda, cuando ya se había adoptado la drástica medida.

José Joaquín de la Torre remarcó que el museo presenta números rojos. La deuda que mantiene con los proveedores asciende a 187.000 euros, la facturación ha caído un 30% y el pago del seguro de las instalaciones asciende a 6.000 euros. De la Torre afirmó que el Ayuntamiento se hizo cargo en diciembre pasado del abono de las nóminas y de la paga extraordinaria de los tres trabajadores de la plantilla, pero precisó que el Consistorio: “No puede asumir el pago de las nóminas a los trabajadores si no llega la totalidad del dinero porque la situación económica del Ayuntamiento es complicada como la de muchas administraciones locales”.

El argumento esgrimido para cerrar el museo por parte de los responsables municipales, además del económico, ha sido el de la seguridad de los trabajadores y de los visitantes. “La instalación estaba sufriendo importantes desperfectos que la hacían inviable para su funcionamiento y peligrosa para los turistas”, señaló de la Torre. La alarma de seguridad y las bombas de agua no funcionaban y “no había posibilidad de arreglarlas”, indicó el portavoz municipal, que reiteró que el presupuesto de la Junta para el museo, cifrado en 250.000 euros “se ha ido recortando en los últimos años, pero nunca había experimentado un recorte tan drástico”.

El consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, acusó al Ayuntamiento de Almonte de actuar con esta clausura del museo de manera “unilateral” y de “deslealtad institucional”. Trillo garantizó que la subvención está en marcha (el miércoles ya se abonó el 75% de la ayuda) pero recordó a los dirigentes del PP que ese dinero no tiene como finalidad el pago de reparaciones de la instalación ni el abono de las nóminas de los trabajadores. Los 75.000 euros consignados tienen como cometido el de dinamizar las actividades del museo, como la divulgación y la investigación. José Joaquín de la Torre conminó ayer a la Junta a que aporte de forma inmediata el otro 25% de la subvención que si está destinada a mantenimiento del edificio. “No vamos a iniciar ninguna obra de reparación con un dinero que no tiene ese cometido porque no queremos incurrir en ninguna ilegalidad”, subrayó de la Torre.