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El Bizkaia hace los deberes

El equipo de Fotis Katsikaris, a punto de saber si se clasifica o no para la Copa del Rey

Raúl López, lanza a canasta ante el ala pivot del Blusens Monbus Bernard Hopkins.
Raúl López, lanza a canasta ante el ala pivot del Blusens Monbus Bernard Hopkins. EFE

Tres de tres partidos. El Bizkaia ha ganado al Obradoiro, completando así su lista de tareas para poder ir a la Copa con sobresaliente. Ahora depende de otros. Tras vencer al Zaragoza y al Valladolid, el equipo de Fotis Katsikaris tenía que ganar y esperar a que hoy pierda el Lagun Aro ante el Murcia y, al menos lo haga también el Fuenlabrada o el Zaragoza.El Blusens Monbus cayó en el Fontes do Sar ante el Bizkaia (65-79) tras desaparecer durante la segunda mitad en la que encajó un parcial de 22-43 y dejó que el rival siga soñando con la Copa del Rey.

Los dos equipos sabían lo que se jugaban y la toma de contacto fue algo fría, con apenas nueve puntos en los primeros cuatro minutos, pero los locales supieron leer mejor esa situación don dos triples consecutivos, de Levon Kendall y Ebi Ere, seguidos de un robo de Stephane Lasme que llevó a un contraataque y el primer tiempo muerto pedido por Fotsis Katsikaris (12-5, min. 5).

A continuación llegaron los problemas para el Obradoiro, con la segunda falta de Lasme e imprecisiones en ataque, por lo que el parcial fue ligeraente mejor para el conjunto visitante que aún así se marchó en desventaja al segundo intervalo (19-15).

El Lagun Aro, el Zaragoza o el Funlabrada deben perder para que los bilbaínos se clasifiquen sin problemas

En el siguiente periodo continuó el acierto de Ere que, unido a la salida de Alberto Corbacho, llevó al equipo a una ventaja máxima de 13 puntos (32-12, min. 14) mientras que el rival no encontraba la manera de anotar y se refugiaba en los tiros libres de Marko Banic, que acabó con 8/8 al descanso.

Además, apareció un rejuvenecido Bernard Hopkins, con 8 puntos, 6 rebotes y 2 faltas recibidas en poco menos de 7 minutos que fue capaz de mantener la distancia siendo el mejor mientras estaba en la pista aunque los contrarios recortaron de nuevo en los instantes finales (43-36).

Llegó entonces el cuarto de la pájara obradoirista que, por suerte para Moncho Fernández y los suyos, les permitió continuar en el partido y no tener una desventaja insalvable como pasó en otras ocasiones recientes.

D'or Fischer lo entendió perfectamente y, junto a Banic, anotó todas las canastas de su equipo, 13 y 5 puntos respectivamente, antes del último acto, exceptuando una de Kostas Vasileiadis, mientras los suyos cargaban todo lo que podían el juego interior, indefendible para el conjunto gallego que volvió a verse de nuevo abajo en el marcador por primera vez desde el 4' (50-52, min. 28).

Los compostelanos cayeron en el rápido juego de los vascos y no fueron capaz de sacar nada en limpio, aunque sí lo hicieron sus rivales que llevaron al último acto con una ligera ventaja que dejaba el partido abierto (54-56).

El Obradoiro empezó bien los últimos 10 minutos, pero solo fue eso, empezar bien, pues tras las dos canastas iniciales de Hopkins y Oriol Junyent, que sirvieron para ponerse por delante de nuevo, estuvieron desde el 32' hasta 40 segundos del final sin anotar ni un tiro de campo y eso los condenó.

El verdugo fue un viejo conocido por Santiago, Vasileiadis, que después de pasar desapercibido durante todo el partido metió una canasta de dos puntos y un triple en dos acciones seguidas que no dejaron ninguna esperanza en las filas del rival (58-68, min. 38) y luego deleitaría a la grada con un triple sobre la bocina desde más allá de medio campo que celebró aplaudiéndole al público en señal de agradecimiento (65-79).