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Escarp asegura que la Urbana tenía orden de no cargar contra los indignados

La ex teniente de alcalde de Seguridad se desvincula de la violencia utilizada por los Mossos

La operación de limpieza de la plaza de Catalunya estaba justificada por el "interés general"

La exconcejal de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona Assumpta Escarp, junto a su abogado y el excalde Jordi Hereu, en la Ciudad de la Justicia.
La exconcejal de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona Assumpta Escarp, junto a su abogado y el excalde Jordi Hereu, en la Ciudad de la Justicia.

Después de tres horas declarando ante el juez, la exconcejal del Ayuntamiento de Barcelona Assumpta Escarp (PSC) se acercó ayer por la mañana a la multitud de medios que la esperaban y repitió que la limpieza de la plaza de Catalunya “nunca fue un desalojo”. Según ella, fue una operación de retirada de objetos peligrosos con vistas a la posible celebración, el día siguiente, de la final de la Champions que disputaba el Barça. Escarp está imputada junto con el director general de la policía, Manel Prat, por la polémica actuación del 27 de mayo, cuando la policía acudió a la plaza para retirar elementos peligrosos y acabó cargando contra los indignados, con un saldo de 120 heridos (36 de ellos, mossos). Según Escarp, la operrción estaba justificada por el "interés general"

Escarp declaró ayer ante el juez que la Guardia Urbana tenía orden de no cargar contra los indignados. El orden público, indicó, es competencia de los Mossos d’Esquadra. Ante el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Barcelona, Josep Maria Miquel Porras, Escarp detalló que la función de la policía local era permitir el paso a los camiones de limpieza, organizar el tráfico y apoyar a los Mossos cuando lo solicitasen. Precisamente, la obstaculización de la vía a la salida de los camiones de limpieza desencadenó la violencia.

La exconcejal de Seguridad acudió a declarar respaldada por el exalcalde de la ciudad Jordi Hereu (PSC) y por su sucesor en el área, Joaquim Forn (CiU). Escarp se mostró convencida de que hoy el actual equipo de gobierno tomaría las mismas decisiones que ella: “Creímos que era lo más adecuado para el interés general”.

Las acusaciones particulares culpan a Escarp de ordenar que la Guardia Urbana retirase todas las pertenencias de los acampados en la plaza Catalunya sin ningún tipo de miramiento. “No únicamente las peligrosas”, aseguró una de las letradas, que afeó también que nunca antes les pidiese que retirasen los objetos peligrosos. Muchos objetos sufrieron “daños irreparables”, según recoge la querella admitida por el juez, que tacha de “intimidatorio, amenazante y vejatorio” el proceder de la policía en la plaza de Catalunya.