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La Generalitat ordenará el pago de toda la extra de los funcionarios

El Gobierno catalán cierra un crédito con el Sabadell al 6% para abonar las nóminas

El consejero de Economía pide disculpas y dice que su cargo está a disposición de Artur Mas

El consejero catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, a su llegada al Palau de la Generalitat.
El consejero catalán de Economía, Andreu Mas-Colell, a su llegada al Palau de la Generalitat. EFE

A cuatro días para que termine el año, la Generalitat logró ayer por la mañana firmar un crédito puente de cerca de 150 millones de euros con Banc Sabadell que le permitirá pagar de inmediato la totalidad de la paga de Navidad de sus empleados públicos y zafarse de lo que se había convertido ya en un problema político para el Ejecutivo de Artur Mas. Lo hará, eso sí, con un coste elevado, puesto que deberá abonar unos intereses cercanos al 6% por un crédito puente. Pese a haber dado carpetazo a este asunto, todavía quedan por solventar los atrasos de los pagos a proveedores. El consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, ya advirtió ayer de que este crédito no permitirá a la Generalitat ir más allá de cumplir con los funcionarios.

Los funcionarios cobraron ayer el 80% de la paga extra que los empleados públicos suelen cobrar íntegramente junto a la nómina el día 21, por la crisis de tesorería de la Generalitat. El 20% restante debían percibirlo en enero, pero el Gobierno de Artur Mas logró salvar los muebles con el crédito del Sabadell. Economía dará hoy mismo la orden de pago de esa cantidad, por lo que los trabajadores públicos tendrán toda su paga ingresada, a los sumo, este viernes.

La Generalitat, que ya acordó con el Ministerio de Hacienda aplazar los pagos del IRPF de los funcionarios hasta el 20 de enero, sigue negociando postergar el abono de las cotizaciones sociales y el cobro de los 759 millones de la liquidación de la disposición adicional tercera correspondientes a 2009.

El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, volvió a arremeter ayer contra el anterior Ejecutivo socialista por el impago de los 759 millones de euros, y atribuyó casi exclusivamente a esa circunstancia la crisis de tesorería que está viviendo la Generalitat en la recta final del año. “Fue un golpe muy fuerte”, sostuvo con rotundidad. Esa negativa de la exvicepresidenta Elena Salgado vino acompañada, agregó, del cierre de los mercados para las comunidades autónomas. “No tuvimos a nuestra disposición posibilidades ordinarias que habríamos tenido con los mercados abiertos”, aseguró.

Dos semanas después, sin embargo, la Generalitat ha acabado teniendo acceso a esos mercados. Mas-Colell lo explica a la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de inundar el sistema de liquidez la semana pasada al prestar medio billón de euros a 523 entidades financieras. “Hemos notado esos efectos. No de forma espectacular, pero sí lo suficiente para poder anunciar que los trabajadores públicos de la Generalitat recibirán entre el jueves y el viernes el resto de la paga extra”, afirmó.

El PSC reclama a Mas-Colell que dé explicaciones en el Parlament

AGENCIAS

El presidente del grupo parlamentario del PSC, Joaquim Nadal, ha vuelto a reclamar hoy la comparecencia en el Parlament del consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, para que dé explicaciones sobre el "desbarajuste" en el pago de las nóminas de los trabajadores públicos de la Generalitat. Por su parte, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha acusado al  Gobierno catalán de improvisar y actuar de forma "frívola" con los funcionarios.

 

En caso de ser esa la explicación del cambio repentino en la actitud de la banca, la Generalitat está de enhorabuena, porque la desconfianza que campa en el sistema ha llevado a las entidades que recibieron esos fondos a depositar 411.813 millones en el BCE. Es decir, la lluvia de dinero de la institución sirvió para evitar un colapso de liquidez, pero no para drenar el crédito hacia la compra de deuda pública ni a préstamos a familias y empresas.

De cualquier modo, los cerca de 150 millones que la Generalitat ha recibido del Sabadell todavía son insuficientes para hacer frente a sus compromisos. Ayer mismo, por ejemplo, el sindicato CC OO anunciaba a sus 300 trabajadores en Cataluña que cobrarían la nómina de este mes en enero porque todavía no han recibido las subvenciones que cada verano ingresa la Generalitat. “Se trata de una subvención presupuestada y aprobada, pero aún no se ha hecho efectiva”, aseguró la portavoz del sindicato, Dolors Llobet.

Así están otros tantos proveedores, a los que Mas-Colell se dirigió para aclarar que la tesorería de la Generalitat no tiene fondos para cumplir con ellos en los plazos previstos. Aun así, el consejero admitió que el Ejecutivo catalán está negociando con otras entidades financieras créditos para hacer frente a esos compromisos. De hecho, la Generalitat todavía puede endeudarse en 600 millones de euros, de acuerdo con las necesidades presupuestadas para 2011. Tampoco prevé que en los tres días que quedan de año —lo que, en los tiempos que corren, el consejero considera un “largo plazo”— pueda cerrar alguna desinversión pendiente para hacer caja o al menos poder apuntársela para el ejercicio 2011.

Pero la crisis de tesorería no solo ha tenido consecuencias económicas, sino que también ha provocado malestar en el Ejecutivo catalán por la gestión del aplazamiento de la paga de los 210.000 empleados públicos. El día 21 los funcionarios no solo no cobraron la retribución de Navidad, sino que vieron con estupor cómo se les retenía el IRPF de esa paga, que aún no habían percibido. Ayer Mas-Colell se disculpó en varias ocasiones a los empleados públicos por el desaguisado. “Les pido excusas. Es la primera vez que la Generalitat se halla en esta situación y espero que sea la última”, entonó.

Mas-Colell no solo se excusó, sino que asumió los errores que se han cometido en las últimas dos semanas. “La responsabilidad del tema es mía y desde el primer día el presidente de la Generalitat sabe que mi cargo está a su disposición”, manifestó el consejero, quien admitió, además, “problemas de comunicación” en este proceso, en referencia al Departamento de Gobernación, que no informó a los funcionarios sobre la imposibilidad de diferir las retenciones del IRPF por un problema del sistema de pagos. La consejera de Gobernación, Joana Ortega, de quien dependen las relaciones directas con los funcionarios, en ningún momento ha dado explicaciones por el asunto en estas semanas, aunque ayer sí llamó a los sindicatos antes de la rueda de prensa de Mas-Colell para informarles de que los trabajadores recibirían esta semana toda su paga.